Carta a mi familia

Nadie dijo que sería fácil. Nadie me obligó a estar donde estoy ni nunca tuve la necesidad de hacerlo, pero nunca pensé lo difícil que sería.

Diciembre siempre ha sido un mes que me produce tristeza, estando en Chile o lejos de ahí. Es un mes lleno de fiestas y celebraciones; es mi cumpleaños que desde hace un tiempo a esta parte ya no me da tanta felicidad, es la Navidad, una fecha tan familiar y llena de significado; y es año nuevo, el fin de 365  días llenos de aventuras, una fecha para agradecer, para abrazar a las personas que más quieres, para comenzar el siguiente año llena de fuerzas y recibir todo lo que venga para ti.

Todos los diciembre llegan con el calor, con el verano, con el comienzo de las vacaciones. Todos mis cumpleaños mi mamá me llama a las 12 y me dan desayuno en cama, mi familia llega a la casa y comienzan las celebraciones. Por lo general mis amigas me invitan a comer, me llenan de mensajes, me abrazan y me lleno de amor. Luego de mi cumpleaños siempre viene una temporada de vacío, de ponerse de acuerdo con toda la familia donde pasaremos Navidad y qué haremos para año nuevo; si nos vamos a la playa, si nos quedamos en casa, a qué fiesta iremos…pero siempre con la tropa de primos que mi familia se caracteriza.

En diciembre hay cola de mono, pastel de pascua, muchos asados, mucha familia, mucho calor, mucha festividad, siempre, siempre rodeada de familia…pero este año no.

Este año decidí que mi vida tenía que dar un giro, tomé mis cosas y me vine al país con el que nunca he estado de acuerdo, un país que discrimina, un país extremadamente lleno de reglas y muy excluyente, me vine a un país en el que nunca he visto mi vida, pero que lamentablemente es el puente para poder tener el trabajo de mis sueños al volver a Chile “Un sacrificio para un bien mayor”. Me vine en época de frío en Chile, llegué al maravilloso verano que nada duró.

Conforme los meses fueron pasando llegó el invierno, esos fríos bajo cero que en Chile solo eran soportables si estaba al lado de la estufa con mi papá tomando té y mi gato rasguñándome las manos, esos fríos que sabias que venían acompañados por comida calórica que mi mamá prepara con tanto amor…acá no, acá el frío llegó con Diciembre, con esa fecha que tanto miedo le tenía, con esa fecha llena de canciones, de amor, de alegría y que a mi sólo me dan ganas de llorar.

Es primera vez que vivo sola y es primera vez que tengo que afrontar el frío invierno en la soledad. Nadie me obligó, yo me lo busqué y por Dios que estoy creciendo, pero no por eso hoy dejo de tener pena. Hoy, a pocos días de navidad, figuro sin mi familia, sin calor, sin comida de mamá. Hoy es de esos Domingos donde me pongo a prueba y veo lo fuerte que puedo ser como para no tomar un avión y volar a toda velocidad donde pertenezco, es de esos días que me pregunto ¿Qué estoy haciendo acá?.. tengo amigos, tengo cariños esporádicos que me llegan cuando encontramos tiempo para vernos, pero nada, absolutamente nada es comparable con el amor de familia en estos tiempos.

Nunca había pasado una navidad sin mi familia, nunca había pasado una navidad con el frío que puede haber en este hemisferio en esta época del año, nunca había sentido lo que realmente es extrañar a alguien, extrañar a tu familia, tus hermanos, tus papás, tus primos, tíos, abuela. La forma de ser que solo tu familia tiene y que nadie nunca entenderá. Es el precio que uno debe pagar por ser ciudadano del mundo, porque una vez leí que una vez que uno deja su país y su casa, se convierte en una fantasma que nunca jamás encuentra un lugar en el que esté 100% feliz.

Si regreso a Chile ahora, habrá miles de cosas que extrañaré de la vida que he formado acá, si me quedo acá, me pasaré la vida extrañando mis raíces, mi familia; si me voy a otro lado, estaré enamorada conociendo las maravillas de lo nuevo que venga y sumaré algo más a las cosas que extrañar cuando quiera salir de ahí.

Dicen que uno nunca debe volver a los lugares que ha sido realmente feliz, dicen que siempre es levemente siniestro volver a aquel lugar que ha sido testigo de algún instante de perfección; pero yo no lo creo así. Si tan solo por estas fechas pudiera viajar y abrazar a mis papás, decirles el valor enorme que uno se da cuenta que ellos tienen al estar lejos, si pudiera contarles que siempre quise vivir sola, pero que pasado el tiempo ya no es tan divertido, si pudiera decirles que nunca más necesito regalos de navidad, que solo necesito tiempo con ellos, escaparnos todos un fin de semana a la playa, o encerrarnos todos en casa a ver películas cuando afuera llueve a cántaros. Si pudiera decirles la vuelta que me ha dado la vida y lo mucho que he crecido teniéndolos a ellos lejos, si pudiera decirles que veo mi vida entera viviendo cerca de ellos para poder tomar té con mi papá y comer pie con mi mamá las veces que fuera necesaria… si pudiera decirles tantas cosas que nunca salen cuando se tienen en frente.

Si pudiera decirle a mi mamá cuanto extraño que nos riamos de todo hasta llorar, que amo cuando imita a la gente y nos reimos sin parar; si pudiera decirle a mis hermanos lo mucho que extraño sentarme a tomar una cerveza con ellos y conversar de anécdotas de hace años, lo mucho que extraño planear que haremos para año nuevo y juntarnos con amigos de la vida, si pudieras decirles que nada, absolutamente nada vale más la pena que ellos, si pudiera decirles lo mucho que los echo de menos, lo mucho que intento no pensar en mi casa, lo mucho que intento poner mi cariño en otras personas y lo fuerte que me he hecho estando acá…

Creo que una persona no crece cuando comienza a vivir una vida de adulto, una persona no crece cuando es más exitoso laboralmente, quizás para muchos si lo es, pero para mi, una persona crece realmente, cuando ha crecido desde adentro, cuando ha aprendido a valorar las cosas que realmente importan de las maneras más inesperadas, cuando la vida realmente te enseña que es lo importante.

Esta navidad, debo estar agradecida por todo lo que he aprendido, por todo lo que he crecido y conocido a mi misma, por lo mucho que he sabido valorarme en absolutamente todo aspecto, por haber aprendido que es lo que realmente importa en mi vida y poner mis prioridades donde corresponden. Esta navidad debo agradecer por haber crecido muchísimo de adentro hacia afuera, por darme cuenta que esta decisión de haberme venido ha sido única y exclusivamente para crecer, para pasar por lo peor y lo mejor en corto tiempo, para ver de lo que soy capaz, para vivir en soledad, para aprender a estar sola, para dejar de ser dependiente emocionalmente, para valorar todo aquello que la vida siempre me ha puesto en frente pero que jamás vemos hasta que estamos un domingo de invierno, a siete días de navidad, en tu bien logrado departamento de soltera, tomando té y pensando en todas aquellas personas que realmente llenan tu corazón.

Sólo quiero decirle a toda mi familia, papás, hermanos, tíos, primos, abuela; lo importante que son para mi, quizás nuestra familia siempre ha sido más particular al resto, más “achoclonada”, más apasionados, más unidos, pero no la cambiaría por nada. También quiero decirle a todos mis amigos y aquellos que están lejos de sus familias para estas fechas, lo importante que es decir lo que sienten y lo grande que seremos al volver a donde pertenecemos, porque sea donde sea que estemos, jamás, jamás hay que olvidar las raíces que nos trajeron donde estamos ahora.

Feliz navidad Chile de mi corazón! Con el dolor de mi alma, me encuentro a mucha distancia y la pena me llena de los pies a la cabeza, pero no me daré cuanta cuando pasen los años y esté abrazando a mis papás y diciéndoles lo orgullosa que estoy de ellos y lo feliz que soy de que sean mis padres.

Gracias por tanto 2017! Siempre será uno de los mejores y el más grande año de mi vida…porque a pesar de toda la pena, todo me trajo hacia ti, al único que me hace sentido cuando veo que nada lo tiene, al que me hace pensar que la vida me trajo hasta acá para darme el más grande de los regalos: A ti.

familia

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¿Pena? ¡Viaja! “El viaje que curó mi corazón”.

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Este ha sido un año raro, pero raro raro, de altos y bajos de lado a lado. Partí el año con pedazo de viaje a Puerto Rico con dos amigas Españolas, donde dimos la vida.

Me fui de viaje porque venía arrastrando una pena de amor de esas crónicas, de esas que no se iban ni con el Tony Caluga en persona haciéndome un show a diario, estaba mal y no se me quitaba.

Decidí invertir mis lucas y me fui de viaje con dos amigas bien aventureras, de estas que apañan a todas. Sin pensarlo mucho, le hablé por Skype, le dije que teníamos que decidir el destino donde nos encontraríamos este año. A ella la conocí cuando viví en Estados Unidos hace un par de años, pero esa historia ya es harina de otro costal y tardaría la vida en contar eso, en resumen, con mi amiga hemos recorrido Hawaii, Las Vegas, San Francisco, San Diego, un par de pueblos entre medio, un sinfín de fiestas y un millón de historias; era la persona precisa para ayudarme a sacar la pena.

(Skype)

 -“Hola hola! Como anda Madrid?”

– “Pola Polilla!!! Bien, te extraño! ¿Dónde nos iremos este año?

-“Necesito playa, sol, arena, fiesta, cervezas, amigas, aventura, conocer gente, olvidarme de todo y que quede bien lejos”

-“ ¿Puerto Rico?”

-“Puerto Rico”

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5 meses después estaba arriba del avión rumbo a la actual playa más paradisíaca del caribe, me fui el camino entero pensando en lo pegada que soy y lo destrozada que estaba a pesar de que habían pasado ya meses (y hartos!) desde que mil pedazos de mi corazón, volaron por toda mi habitación(8). Sabía que con este viaje iba a volver una mujer renovada, los viajes siempre, siempre te hacen cambiar y ser una mejor persona, he ahí donde radica mi deseo insaciable de recorrer la mayor cantidad de lugares en los que nunca he estado.

10 horas de escala en Lima, papas fritas en un restaurante caro del aeropuerto (Echando un par de puteadas por el pago extra, pero el hambre era mayor) un par de horas durmiendo en los asientos, unos cigarros en un café (otra vez caro) y conversaciones varias con personas del aseo. Avión, Colombia.

7 horas de escala en el aeropuerto de Bogotá, Colombia. Un desayuno de los Dioses por 3 lucas Chilenas, tremendo Tuna Melt con café Colombiano, una simpática niña atendiendo el boliche y una hora de conversa con ella, buena compañía para desayunar, ya que eran las 7Am en un aeropuerto donde no conocía a nadie. Termino mi comida, sigo mi camino, busco mi puerta de embarque, me quedan como 4 horas, dormiré.

Avión, Puerto Rico.

 

Clima maravilloso, gente con sonrisas de oreja a oreja, todos muy simpáticos, un vuelo largo, pero me las dormí todas. Aterrizo, whatsapp

-“Chicas, llegué!”

-“Estamos en el hotel”

-“Voy”

No veía a mi amiga hace un año, y a su amiga la iba a conocer recién, poco a poco empecé a dejar de pensar en aquella pena que tenía y en algún momento me vi a mi misma sin pensar en él por mucho rato. Me bajo de la van que me llevaba del aeropuerto, miro por la ventana y de brazos abiertos me esperaba, gritos, abrazos, koalas, emoción: Estábamos ambas en Puerto Rico, en la eterna felicidad, nada podía salir mal. De pronto ya, la pena desapareció, estaba feliz!!!

Primera noche de reencuentro, de conocer a su amiga y de tomar cervezas. Cena: Arroz con habichuelas, obvio (la comida es mi parte favorita de los viajes), adicción a esa comida y amor eterno!!! (subí como 5 kilos en el viaje y me importaba nada). Unas cervezas, contar la historia en persona porque hablarlo no es lo mismo que 20 audios por whatsapp. Opiniones varias, tema cerrado, no se habla más! Vamos a ponernos monas (lindas, para los Españoles) que hoy nos vamos de fiesta!

Previa: Ron

Caminamos a la discoteca de moda en Puerto Rico, vestidas tan elegantes como medias (enteras) promiscua, provocando, por supuesto, no le hacíamos ni cosquillas a las tremendas Boricuas, pero empeño le poníamos. Primera entrada, un grupo de hombres, claramente estos no eran Boricuas “a ver demos unas vuelta a ver que se teje”…”putivueltas” le llamaba mi amiga, morí de risa la noche entera con eso (jajajajaja) otra vuelta más y de regreso donde los gringos “Acá bailemos y hagámonos las lindas”

“Y ya llegó la gozadera, Miami me lo confirmó, y el arroz con Habichuelas, Puerto Rico me lo regaló!(8)” y hasta abajo, y hasta abajo y hasta abajo!!!

Punto aparte la pena que llevaba, que la dejé ahí mismo en la van antes de bajarme cuando llegué del aeropuerto, hasta este momento mi plan iba a la perfección, lo estaba pasando de lujo con una buena amiga en un lugar paradisiaco, con un grupo de gringos mirando y yo creyéndome el hoyo del queque! ¿Ven que hace bien viajar? Es la cura para todo!

Un par de bailes más y  una cabeza rubia con rulos me toma la mano, “Do you wannna dance with me?” o al menos eso fue lo que mi cerebro (ebrio) pensó, porque según mi amiga yo fui la que llegué allá con toda mi personalidad, le tomé la mano y lo llevé a bailar… lo más probable es que haya sido así, pero vamos a confiar en mi relato sano y bonito… entonces? “Sure!”

Yo definiría esa noche con “Amor” pero le estaría poniendo color, la voy a dejar en “Living Young, and wild and free” como diría mi amigo Snoop Dog.

Ricitos de oro, New York, precioso y bien portado! Nadie es profeta en su tierra! Porque pucha que me tiró flores “Y tu llorando por ese otro, mira como estas ahora” me decían.

Termina la fiesta, ni número, ni nombre, ni dirección “See you tomorrow?…no” (esa era la idea no?)

8AM en pie, raya para la suma en la primera noche, esto si que es partir con el pie derecho! Arriendo de autos, a recorrer la isla!

Trekking, comida, trekking, playas, bañarse, bikini, sol, playa y en la arena vamos allá, hace calor, quítate el pantalón, baila morena, baila morena(8)

Más comida, más cervezas, más trekking. Aventura, cuevas, guías, más cuevas, paisajes, más playas. Un ferri, 2 horas, otra isla, más historias, más gente, MAS COMIDA!!!

habichuelas

Fotos y más fotos, agotamiento por tanto caminar, auto, manejar, dos horas, otro destino, la misma isla, historias de Madrid, historias de Chile “Te acuerdas de…? Jajajajajajjajaja” terapia de risa, videos chistosos, cenitas por aquí, cenitas por allá. Hablar con los locales, escuchar el acento Boricua original, reírnos de lo mal que manejan los Puerto Riqueños, terminar manejando igual… (jajajajajaja)

Comer, comer y comer! Hacernos amigas de Boricuas THE REAL, irnos de fiesta con ellos, conocer la vida Puertorriquense como viajera, no como turista. Tomar micro, caminar por el viejo San Juan, chinchorreo y la Gozadera sonando de nuevo.

Pasaban los días, se acababa el tiempo, penúltimo día, playa y tranquilidad, se nos acerca un tipo con acento familiar, otro Español! Amigos!

-“Vamos por una cerveza y a comer?”

-“Vamos”

-“Les presento a un amigo”

-“Hola! Yo invito!”

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Y la tarde entera se nos fue en Isla verde, frente al mar, bebiendo cervezas, contándonos historias de Puerto Rico, historias de España “Y por qué esos tatuajes?”  “y ustedes como se conocieron? Dos Españolas con una Chilena?; Te cuento… bla bla bla…

Amigos que uno recoge en el camino, duran y duran (por alguna razón yo recojo Españoles en donde esté!)

De vuelta a Chile, llantito al despedirme, no estoy triste, nos volveremos a encontrar.

Avión directo, 10 horas de puro pensar…

Con la semana en Puerto Rico se quedó la pena, boté el llanto, cerré lo que me venía pesando por motivos que yo aún me pregunto.

Volví distinta, volví más grande, con un par de kilos de más y un par de amigos extras, con un millón de historias que contar, con palabras nuevas y con una energía que sólo un viaje de estas características me podía dar. Ya no lloraba, ya no me daba pena, con el desembarque en Santiago, se despega la sonrisa: “Esto es lo que me gusta, yo este año voy a trabajar sólo para esto”

Y aquí estamos, 7 meses después, con un año encima que ha sido genial, donde he vivido lo que nunca me imaginé, donde se me han abierto puertas que no sabía que existían, donde he querido, me han querido y he dejado de querer, donde no ha habido pena de amor ni alegría de enamoramiento, un año que he estado en el mejor estado que el ser humano puede estar: Completa y absoluta TRANQUILIDAD…

Y sigo trabajando por lo mismo, en Julio me fui a Bolivia (Después les cuento); en Septiembre me voy a Machu Picchu y en Enero me voy por dos meses a recorrer el Sudeste Asiático con varias amigas, entre ellas, adivinen quien…Ole!!!!

(Whatsapp)

-“Tailandia”

-“Vamos?”

-“Vamos!”…

Puerto Rico: Chile y España se fueron de aventuras

 

Continurá…

Una cita conmigo misma

Cómo explicarlo, por dónde partir… cómo sacar las palabras, cómo ordenar esta madeja de lana, cómo volver a poner todo en los cajones que corresponden, cómo desenredar los audífonos, cómo poner las luces navideñas, ¿cómo?

Ese momento en que te das cuenta que la vida es mucho más de lo que imaginaste, ese momento que te das cuenta que lo incierto está presente, más latente y más claro que lo cierto, cuando pensaste que todo estaba donde debía estar y ese era tu destino..BAAAM!

Mi madre siempre me ha dicho que el destino se lo forja uno, que uno puede hacer de su vida lo que uno quiera, que con el tiempo se aprende a amar, que las oportunidades son sólo una vez en la vida…así es, el destino es decisión de uno, nadie nace con una estrella, ni tiene suerte; esas son mierdas que la gente conformista inventa para justificar sus malas decisiones; todo, absolutamente todo en esta vida es causa y efecto.

Yo estaba en un cuento de Disney, era la princesa en el carruaje de cristal, era la reina del baile, era la que todos miraban y querían el vestido, era la que bailaba con el más lindo del pueblo y se llevaba la corona a la casa con el castillo y las hadas bailando a su alrededor, era un cuento inventado por mi, por mi cerebro, nadie más que yo, era todo, TODO lo que siempre quise, mi vida de “aldeadecolores” ese blog que tuve cuando tenía 15 años, era todo lo que siempre pensé era perfecto, era lo que mi mente quería ¡y por qué mierda siempre he tenido todo lo que quiero! “Ten cuidado con lo que desees, porque se te puede cumplir”, fue lo que me dijeron hace poco, quizás era lo que fui enseñada a querer, cuando me cantaban “princesa de luna” cuando era chica, era lo que la sociedad impone como perfecto, era lo que las películas, los libros, los cuentos de hadas nos dicen desde pequeñas, es el ideal de vida. Yo lo tuve, lo tuve todo, de principio a fin y entonces ahí, cuando tienes el mundo a tus pies y ya nada puede salir mal… es tu mente la que te traiciona, o te hace entrar en razón y te dice:
-Ahora tienes todo lo que siempre has soñado, nada puede ser más perfecto, pero… ¿no lo quieres cambiar por lo que yo, la vida, tengo en la puerta B?
-¿Qué hay en la puerta B?, pregunto yo, mientras todo mi alrededor se pone en “mute” pero sigue en movimiento, como en un carnaval, con colores, todos preparando lo que sería el fiesta del año y quedo yo parada en medio, escuchando sólo mi consciencia.
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Qué debo hacer? ahora más que antes quiero saber que hay en la puerta B, ¿Qué puede ser más perfecto que todo lo que he soñado en la vida? mientras el mundo seguía en mute, pero en movimiento
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Pero qué tengo que hacer? ¿Cómo sé yo que lo que me ofreces en la puerta B es mejor que lo que estoy viviendo ahora?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me equivoco?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si no me gusta?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me arrepiento?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-y si…me quedé sin excusas…

De pronto todo se volvió más claro, de pronto el ruido regresó de a poco, sentí primero los gritos, la euforia, la emoción; sentí luego los colores, el ruido, la música, de pronto volví a sentirme parte del carnaval; había una sola diferencia…al final de la calle, una puerta roja, una única puerta roja que nadie se daba cuenta que estaba y en su centro, una gran y llamativa “B”, que nadie veía, que nadie notaba, porque estaban todos embelesados con el carnaval, porque todos sabían que ese carnaval era al que todos llamaba la atención y encontraban perfecto. De pronto yo, comienzo a hacerme camino entre la gente, sabía y tenía más que claro, que ya había decidido en ver qué había tras la puerta B, sabía que el carnaval ya no me pertenecía, sabía que nadie notaría si me iba de forma silenciosa ¡Había tanto ruido a mi alrededor! ¿Cómo iban a notar que me fui? una lágrima caía por mi mejilla, mientras me hacia paso entre la gente, todos saltaban, todos me empujaban, nadie me lo hacía fácil, nadie me escuchaba, yo pedía permiso, gritaba que me dejaran pasar, pero todos parecían ignorarme, me caí, me paré, mi cara llena de confeti, las luces más brillantes que nunca y la puerta B brillaba. Tomé la perilla de la puerta, no miré hacia atrás y la abrí…

-“Esta era la única forma de averiguarlo”, me dijo mi mente.

Cerré la puerta tras de mi, antes de cerrarla eché un último vistazo y de pronto, todo estaba en silencio, todo el mundo me miraba de pie, las luces se habían apagado, la gente se calló, todo se volvió más gris, yo sabía que habían alguien sufriendo entre la multitud, alguien a quien yo quería y aunque me doliera en el alma, cerré la puerta tras de mi y me encontré frente a un espejo…

-“Esto era la puerta B, un espejo?”

No se necesitaban respuestas, ahí estaba yo, frente a mi, dejando un carnaval tras de mi y encontrándome conmigo misma, me senté frente a mi, me observé, ver como caían mis lágrimas, verme, darme cuenta si fue la mejor decisión dejar todo por verme a mi misma frente a un espejo. LLoré, cajetillas de cigarro, soledad, vulnerabilidad y yo…supe entonces que a pesar de haber dejado un festival y aquella vida que todos disfrutaban, yo estaba feliz, a pesar de estar llorando, estaba frente a mi, por primera vez me veía los detalles, pude ver a través de mi piel, pude ver mis fortalezas, puede ver y escuchar mi corazón, porque sólo la soledad y la tristeza te muestran tu lado más duro y te enseñan. Lloré de dolor, lo que dejé, siempre supe que después que me fui, el carnaval se acabó para algunos y como dice Adrián Berra “me duele tu dolor”.

Se rompe el espejo y quedo yo, frente a la inmensidad, quedo yo frente al mundo…

-“Esta es la otra parte de la puerta B” me dice mi inconsciente
-“Esto?, pero si esto es el mundo! esta es mi familia, esta es mi gente, por qué están ellos allá y yo de este lado?”
-“Porque luego de haberte observado a ti misma, es cuando debes enfrentar al mundo, a todos”

Como con un soundtrack de película trágica, cuando el protagonista camina por las calles vacías de una ciudad luego de que hubo una masacre, donde todos murieron y las calles están destrozadas, como cuando la protagonista deambula por la calle principal, buscando restos de sobrevivientes, buscando una señal de vida, buscando una sonrisa, buscando una ayuda y se encuentra la nada, así, es así empecé de 0, de a poco, porque en el fondo, en el fondo ha sido la primera vez que me he dado cuenta que he tenido una cita conmigo misma, y nos queda tanto por conocernos…

Adrián Berra- A tu favor

A veces, simplemente no se necesitan palabras, sólo una canción. Grande Adrián Berra, eres genial. Gracias!

Voy a procurar no tomar las cosas tan en serio
a promover volver a ser y no tratar de aparentar
poder brindar si se ríen de mi
y dejar de dibujar lo que no soy y nunca fui.

Es cierto que si estoy nervioso río
que a veces me desvío con tanta facilidad
que le tengo miedo al agua, que he nacido en Nicaragua
y perdona Joaquín, pero me gusta tu mamá.
Que siempre odie el helado,
que de grande voy a ser pelado, es parte de mi personalidad

Que se vengan todos los que pretendan juzgarme,
voy a bailar hasta cansarme
es que siempre estarán las opiniones repartidas
y uno sólo critica lo que admira
y ahí voy indiferente entre la gente que se no siente
y que pretende abandonar en la mitad
porque somos parte de una hermosa cadena
un eslabón, una canción que nos conecta en nombre de la tierra

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor, que nos comunica el viento
y aquí estoy, tranquilo y sin rencor
cantándole al amor del universo en estos tiempos..

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor

Ayayayayayay…