¿Pena? ¡Viaja! “El viaje que curó mi corazón”.

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Este ha sido un año raro, pero raro raro, de altos y bajos de lado a lado. Partí el año con pedazo de viaje a Puerto Rico con dos amigas Españolas, donde dimos la vida.

Me fui de viaje porque venía arrastrando una pena de amor de esas crónicas, de esas que no se iban ni con el Tony Caluga en persona haciéndome un show a diario, estaba mal y no se me quitaba.

Decidí invertir mis lucas y me fui de viaje con dos amigas bien aventureras, de estas que apañan a todas. Sin pensarlo mucho, le hablé por Skype, le dije que teníamos que decidir el destino donde nos encontraríamos este año. A ella la conocí cuando viví en Estados Unidos hace un par de años, pero esa historia ya es harina de otro costal y tardaría la vida en contar eso, en resumen, con mi amiga hemos recorrido Hawaii, Las Vegas, San Francisco, San Diego, un par de pueblos entre medio, un sinfín de fiestas y un millón de historias; era la persona precisa para ayudarme a sacar la pena.

(Skype)

 -“Hola hola! Como anda Madrid?”

– “Pola Polilla!!! Bien, te extraño! ¿Dónde nos iremos este año?

-“Necesito playa, sol, arena, fiesta, cervezas, amigas, aventura, conocer gente, olvidarme de todo y que quede bien lejos”

-“ ¿Puerto Rico?”

-“Puerto Rico”

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5 meses después estaba arriba del avión rumbo a la actual playa más paradisíaca del caribe, me fui el camino entero pensando en lo pegada que soy y lo destrozada que estaba a pesar de que habían pasado ya meses (y hartos!) desde que mil pedazos de mi corazón, volaron por toda mi habitación(8). Sabía que con este viaje iba a volver una mujer renovada, los viajes siempre, siempre te hacen cambiar y ser una mejor persona, he ahí donde radica mi deseo insaciable de recorrer la mayor cantidad de lugares en los que nunca he estado.

10 horas de escala en Lima, papas fritas en un restaurante caro del aeropuerto (Echando un par de puteadas por el pago extra, pero el hambre era mayor) un par de horas durmiendo en los asientos, unos cigarros en un café (otra vez caro) y conversaciones varias con personas del aseo. Avión, Colombia.

7 horas de escala en el aeropuerto de Bogotá, Colombia. Un desayuno de los Dioses por 3 lucas Chilenas, tremendo Tuna Melt con café Colombiano, una simpática niña atendiendo el boliche y una hora de conversa con ella, buena compañía para desayunar, ya que eran las 7Am en un aeropuerto donde no conocía a nadie. Termino mi comida, sigo mi camino, busco mi puerta de embarque, me quedan como 4 horas, dormiré.

Avión, Puerto Rico.

 

Clima maravilloso, gente con sonrisas de oreja a oreja, todos muy simpáticos, un vuelo largo, pero me las dormí todas. Aterrizo, whatsapp

-“Chicas, llegué!”

-“Estamos en el hotel”

-“Voy”

No veía a mi amiga hace un año, y a su amiga la iba a conocer recién, poco a poco empecé a dejar de pensar en aquella pena que tenía y en algún momento me vi a mi misma sin pensar en él por mucho rato. Me bajo de la van que me llevaba del aeropuerto, miro por la ventana y de brazos abiertos me esperaba, gritos, abrazos, koalas, emoción: Estábamos ambas en Puerto Rico, en la eterna felicidad, nada podía salir mal. De pronto ya, la pena desapareció, estaba feliz!!!

Primera noche de reencuentro, de conocer a su amiga y de tomar cervezas. Cena: Arroz con habichuelas, obvio (la comida es mi parte favorita de los viajes), adicción a esa comida y amor eterno!!! (subí como 5 kilos en el viaje y me importaba nada). Unas cervezas, contar la historia en persona porque hablarlo no es lo mismo que 20 audios por whatsapp. Opiniones varias, tema cerrado, no se habla más! Vamos a ponernos monas (lindas, para los Españoles) que hoy nos vamos de fiesta!

Previa: Ron

Caminamos a la discoteca de moda en Puerto Rico, vestidas tan elegantes como medias (enteras) promiscua, provocando, por supuesto, no le hacíamos ni cosquillas a las tremendas Boricuas, pero empeño le poníamos. Primera entrada, un grupo de hombres, claramente estos no eran Boricuas “a ver demos unas vuelta a ver que se teje”…”putivueltas” le llamaba mi amiga, morí de risa la noche entera con eso (jajajajaja) otra vuelta más y de regreso donde los gringos “Acá bailemos y hagámonos las lindas”

“Y ya llegó la gozadera, Miami me lo confirmó, y el arroz con Habichuelas, Puerto Rico me lo regaló!(8)” y hasta abajo, y hasta abajo y hasta abajo!!!

Punto aparte la pena que llevaba, que la dejé ahí mismo en la van antes de bajarme cuando llegué del aeropuerto, hasta este momento mi plan iba a la perfección, lo estaba pasando de lujo con una buena amiga en un lugar paradisiaco, con un grupo de gringos mirando y yo creyéndome el hoyo del queque! ¿Ven que hace bien viajar? Es la cura para todo!

Un par de bailes más y  una cabeza rubia con rulos me toma la mano, “Do you wannna dance with me?” o al menos eso fue lo que mi cerebro (ebrio) pensó, porque según mi amiga yo fui la que llegué allá con toda mi personalidad, le tomé la mano y lo llevé a bailar… lo más probable es que haya sido así, pero vamos a confiar en mi relato sano y bonito… entonces? “Sure!”

Yo definiría esa noche con “Amor” pero le estaría poniendo color, la voy a dejar en “Living Young, and wild and free” como diría mi amigo Snoop Dog.

Ricitos de oro, New York, precioso y bien portado! Nadie es profeta en su tierra! Porque pucha que me tiró flores “Y tu llorando por ese otro, mira como estas ahora” me decían.

Termina la fiesta, ni número, ni nombre, ni dirección “See you tomorrow?…no” (esa era la idea no?)

8AM en pie, raya para la suma en la primera noche, esto si que es partir con el pie derecho! Arriendo de autos, a recorrer la isla!

Trekking, comida, trekking, playas, bañarse, bikini, sol, playa y en la arena vamos allá, hace calor, quítate el pantalón, baila morena, baila morena(8)

Más comida, más cervezas, más trekking. Aventura, cuevas, guías, más cuevas, paisajes, más playas. Un ferri, 2 horas, otra isla, más historias, más gente, MAS COMIDA!!!

habichuelas

Fotos y más fotos, agotamiento por tanto caminar, auto, manejar, dos horas, otro destino, la misma isla, historias de Madrid, historias de Chile “Te acuerdas de…? Jajajajajajjajaja” terapia de risa, videos chistosos, cenitas por aquí, cenitas por allá. Hablar con los locales, escuchar el acento Boricua original, reírnos de lo mal que manejan los Puerto Riqueños, terminar manejando igual… (jajajajajaja)

Comer, comer y comer! Hacernos amigas de Boricuas THE REAL, irnos de fiesta con ellos, conocer la vida Puertorriquense como viajera, no como turista. Tomar micro, caminar por el viejo San Juan, chinchorreo y la Gozadera sonando de nuevo.

Pasaban los días, se acababa el tiempo, penúltimo día, playa y tranquilidad, se nos acerca un tipo con acento familiar, otro Español! Amigos!

-“Vamos por una cerveza y a comer?”

-“Vamos”

-“Les presento a un amigo”

-“Hola! Yo invito!”

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Y la tarde entera se nos fue en Isla verde, frente al mar, bebiendo cervezas, contándonos historias de Puerto Rico, historias de España “Y por qué esos tatuajes?”  “y ustedes como se conocieron? Dos Españolas con una Chilena?; Te cuento… bla bla bla…

Amigos que uno recoge en el camino, duran y duran (por alguna razón yo recojo Españoles en donde esté!)

De vuelta a Chile, llantito al despedirme, no estoy triste, nos volveremos a encontrar.

Avión directo, 10 horas de puro pensar…

Con la semana en Puerto Rico se quedó la pena, boté el llanto, cerré lo que me venía pesando por motivos que yo aún me pregunto.

Volví distinta, volví más grande, con un par de kilos de más y un par de amigos extras, con un millón de historias que contar, con palabras nuevas y con una energía que sólo un viaje de estas características me podía dar. Ya no lloraba, ya no me daba pena, con el desembarque en Santiago, se despega la sonrisa: “Esto es lo que me gusta, yo este año voy a trabajar sólo para esto”

Y aquí estamos, 7 meses después, con un año encima que ha sido genial, donde he vivido lo que nunca me imaginé, donde se me han abierto puertas que no sabía que existían, donde he querido, me han querido y he dejado de querer, donde no ha habido pena de amor ni alegría de enamoramiento, un año que he estado en el mejor estado que el ser humano puede estar: Completa y absoluta TRANQUILIDAD…

Y sigo trabajando por lo mismo, en Julio me fui a Bolivia (Después les cuento); en Septiembre me voy a Machu Picchu y en Enero me voy por dos meses a recorrer el Sudeste Asiático con varias amigas, entre ellas, adivinen quien…Ole!!!!

(Whatsapp)

-“Tailandia”

-“Vamos?”

-“Vamos!”…

Puerto Rico: Chile y España se fueron de aventuras

 

Continurá…

Yo sigo en el mismo lugar…

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Sol de Invierno-Javiera Mena

Me voy a olvidarte campo adentro, niño
yo prefiero estarme en un paisaje nuevo
yo prefiero tonos sol de invierno, lejos
me voy a olvidarte lentamente, campo adentro.

y esto es lo que encuentro
no me cambie de idea
alguien me aconseja que no esta adentro
nada me contacta como un bloqueo nuevo

me da miedo el silo, hay un ser vivo que anda en el agua
Yo sé que mantienes tu fragilidad
(es una tristeza tan linda)
deje de mentirte y justo te vas

(yo sigo en el mismo lugar)
te espero en la plaza si quieres venir
(encuentro que es malo, tan luego)
me acuerdo de ti

con las canciones de la radio
tantas canciones buenas
Desapareciste, fuiste tan lejos, niño 
voy tomando en cuenta enfermedades

y aparecen menos desilusiones en mi.
No te conocí y trate de salvarlo antes que muera.
Yo se que mantienes tu fragilidad
(es una tristeza tan linda)

deje de mentirte y justo te vas
(yo sigo en el mismo lugar)
te espero en la plaza si quieres venir
(encuentro que es malo, tan luego)
me acuerdo de ti

Con las canciones de la radio,
tantas canciones buenas……

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Yo sigo en el mismo lugar…

Don’t go away…

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Vengo a contarte algo: No eres un hijo de puta

Vengo a contarte algo que ya sabes, algo que yo sé: No eres un hijo de puta, simplemente sabes lo que quieres. He peleado conmigo misma tratando de entender el por qué, tratando de odiar hasta el más mínimo detalle que pudiera ser repudiable, la más mínima señal que me haga dar cuenta que es esa la razón por la que debo odiarte y tal como en la película, he llegado a la conclusión que lo que más odio de ti es que no puedo odiarte, no puedo enojarme, no puedo gritar hijo de puta desde el balcón más alto de Santiago ni beberme la botella entera para olvidar lo desgraciado que fuiste, porque no lo fuiste.

Hoy mi cabeza lucha entre entender que alguien muere, que alguien se va de tu vida no porque tu lo quieras, cuando alguien se muere cuando tu quieres en demasía es peor que te dejen cuando te han desilusionado; cuando alguien se muere en vida, cuando alguien se hace a un lado de tu vida y tu quedas queriendo con más fuerza que antes… no existe el repudio, no existe el odio, no existe la desilusión, no existe nada. Existes tú en medio de la nada dándote vueltas noches enteras tratando de entender por qué, por qué se muere, por qué te lo arrancan de tu vida, donde la solución más lógica que tu cabeza encuentra en ese momento es sumergirse en alcohol hasta que no puedas caminar, donde tus amigas son las más amigas por permitirlo, porque vamos! entienden y todas hemos pasado por lo mismo, donde escuchar a Oasis a todo pulmón un domingo en tu casa sola, gritar “Don’t go away” como si estuvieras en el concierto más importante de la banda, donde eres el personaje principal, donde terminas con la botella en la mano, los cigarros prendidos y apagados por mil en un cenicero de vaso plástico que de flojera nunca compraste uno mejor, donde piensas que con el canto se va todo, que con ese canto desgarrador, la botella en la mano y los cigarros en tu boca todo se ve menos doloroso, donde cada cigarro que fumas crees que te lo fumas a él, que te fumas sus recuerdos, que cada vez que apagas uno se apaga una sonrisa más, donde no quieres ver a nadie y te juras a ti misma que con ese último llanto todo se va…

No eres un hijo de puta, eres la sinceridad brutal, al hueso, a lo más profundo de la sinceridad misma, eres Summer en hombre, no soy yo, tampoco eres tu, es simplemente que nos encontramos en momentos distintos de la vida y simplemente uno terminó queriendo más, es simplemente que tienes clarísimo lo que quieres en la vida y yo también, pero no somos ni tu para mi ni yo para ti, esa sensación de haber encontrado exacto lo que andabas buscando y viceversa, pero luego de un tiempo darse cuenta que no, andábamos para encontrarnos, andábamos para saber que quizás no era lo que queríamos, andábamos para que yo pudiera demostrarme a mi misma que sumar tiempo no es sumar amor, porque que importa si para enamorarme basta una hora, que importa si para perderte hizo falta un segundo, que importa que un te quiero se escape en un beso, que importa que en cada abrazo te entregue un poco más de amor del que yo misma creía que podía dar…qué importa si han pasado dos días o dos años…sumar tiempo no es sumar amor, esperar para ver que pasa, esperar para ver qué… así como Summer (500 Summer’s day)  no quería casarse, no quería tener pareja, no quería un amor serio, así como él se llenaba de expectativas esperando que Summer un día despertara y cambiara de opinión, terminó revolcándose en su cama noches enteras hasta encontrársela un día, casada, con anillo en mano, con el amor de su vida… Ella tampoco era una hija de puta, es sólo que en el momento de haberlo conocido a él, no era lo que ella quería, ella realmente quería un amor en libertad, ella realmente quería estar sola…hasta que apareció lo que ella no sabía que andaba buscando y como todos, ahí se quedó. Por eso no eres un hijo de puta, porque eres Summer en masculino, porque yo fui ella hace un tiempo y el Karma siempre vuelve y esto es porque yo lo hice, porque yo fui ella y hoy me toca ser él…

Soy como un animal con dos cabezas en donde una parte sabe que debo olvidarte, una sabe que debo dar vuelta la página y aquí no ha pasado nada, una parte de mi cabeza es consciente y lógica, una parte de mi cabeza sabe que esto es lo correcto, una parte de mi cabeza sabe que ya tocó fondo, sabe que te volviste loca, que debes detener ahora todo lo que piensas y avanzar, porque a lo Cerati, “poder decir adiós es crecer” porque sé que yo no soy lo que tu quieres aunque muera de ganas de que así lo sea, porque yo siempre quiero de corazón, porque yo siempre quiero mucho, porque siempre entrego el corazón entero, porque esa soy yo. Esa parte de mi sabe que debo recomponer todo, empezar de 0, aunque no quiera, esa parte lógica de mi es la que me hace estar bien, la que me hace tomar decisiones correctas, la que me guía por lo que vendría a ser “el buen camino” donde mi cabeza me habla a mi misma y me lo repite mil veces: NO! Amor propio Pole! donde mi cabeza se hace amiga de mis amigas y sus sabios consejos lógicos cuando ellas tienen una vida amorosa de mierda, pero qué más da! si uno también ha dado consejos de mierda. Esa parte de mi cabeza es la que estoy ignorando, la estoy ignorando porque la otra parte de mi cabeza se niega a creerlo, la otra parte de mi cabeza está dispuesta a dejarlo todo, la otra parte de mi cabeza está dispuesta a lo que sea porque ¿Qué hago yo ahora con esto que siento? ¿Dónde lo dejo? ¿Dónde guardo todo este cariño? mágicamente no puedo dejarlo por ahí en un estante esperando que llegue alguien, lo saque de su cajita y lo quiera para él, porque ni si quiera puedo encontrar a alguien guapo caminando en la calle, porque absolutamente nadie me llama la atención, porque incluso cuando estuve a punto de casarme podía mirar para el lado y “jugar” porque ahora no sé que mierda pasa por esta cabeza, no sé que mierda me pasa en el corazón, no sé que mierda tengo en la cabeza y es que simplemente no puedo sacarlo de ahí, es que simplemente el cariño es estúpido, no me entiendo, no entiendo lo que me pasa y esa parte de mi cabeza se resigna solo a sentarse frente a un computador a vomitar los sentimientos y exponerlos al mundo, porque así soy yo, porque esa parte de mi me dice que escribiendo lo borro, que con cada palabra desaparece un poco más, porque esa es mi terapia, porque así como “las palabras se las lleva el viento” espero que estas se lleve los sentimientos también, espero que este viento se lleve junto con el humo del cigarro, las palabras, las sonrisas, las miradas, que se lleve todo y no me lo devuelva jamás o que me lo regrese por una vez más. Porque no existe remedio, porque no existe botella alguna que lo haga pasar, porque no quiero, porque me niego, porque siempre he creído que la gente se pone en tu camino para entregar algo, siempre he creído que la gente se pone en tu camino por alguna razón y no puede ser que esta razón sea para fortalecer lo sensible que soy, porque “Lo que no te mata te fortalece” entonces esa es la razón por la que todo se dio así contigo, porque si es así, que hija de puta que eres vida, esta no era la forma, tú si que eres una hija de puta.

Debo confesar que cada vez es menos, debo confesar que el “tiempo” y la vida si ha podido hacer que sea un escalón menos que el día uno, pero sólo uno, mi fuerte mente me mantiene ocupada pero como diría Drexler “Porque en cuanto me descuido, me atropella algún recuerdo en el pasillo, porque no puedo negarte, te quise sin querer y más que a nadie”. No te puedo culpar, no te puedo odiar, no puedo gritarte con rabia, no puedo tener ganas de que seas un infeliz, porque no tengo la capacidad de maldad en mi corazón y por Dios que odio eso, me encantaría poder ver lo peor de ti, me encantaría poder ver todos los defectos, me encantaría poder botar todo lo que siento con cada lágrima que he derramado o con cada trago que a propósito bebí. Me encantaría poder salir una noche y poder elegir entre (humildemente) todos los que en mi debilidad tratan de subirme el ánimo intentando darme un beso y yo en mi imposibilidad de estar con alguien que no seas tu, no puedo. Es que no puedo, y esa parte de mi cabeza es con la que debo luchar o reconciliarme.

Sé que como todo en la vida esto también pasará y más temprano que tarde lo que hoy me hacía llorar, mañana me hará reír, así ha sido toda la vida, hasta que un día te encuentre por ahí, con alguien de la mano y me de cuenta que si encontraste lo que andabas buscando pero que aún no sabes que lo estás buscando, pero poder al fin de aquí a un tiempo poder recordarte sin quererte, o al menos poder ver a alguien más con los ojos que te puedo mirar ahora. Porque yo sé que volveré a querer a alguien de la forma que te quiero a ti, yo sé que volveré a ver a alguien con los ojos que te veo a ti y está lejos de ser físicamente, si fuera físicamente, me basta un viernes en la noche y encontrar a cualquiera, me basta un día en Tinder para encontrar lo que quiera, me basta una tarde de cervezas en un bar y es que es eso lo peor, es que no sea físico porque realmente no tengo la más mínima ni remota idea de por qué no puedo dejar de cantar “Don’t go away”… 

Esto también pasará

https://www.youtube.com/watch?v=_Zm1rF55IvA

Nunca jamás he podido escribir desde la felicidad, nunca jamás me ha salido algo lo suficientemente razonable para ponerlo por escrito cuando estoy llena de colores y mariposas, maldita felicidad pensaba cuando sentí que había perdido las ganas de escribir, único medio que siempre me ha servido mucho más que la palabra misma.

El mismo tema es el que vengo desarrollando desde tiempos de aldeadecolores, cuando la ingenuidad era mi principal motor de vida, donde construir castillos en el aire era una de mis características principales, pero claro! tenía 15 años…

El panorama no ha cambiado mucho, paso por historias inventadas por cabeza o por la realidad que me agarra y me azota al piso ¿Es esta una inventada? ¿Estoy escribiendo desde la imaginación? si abrí esto que tenía olvidado en la web, algo que siempre fue tan mío, por tiempos regalados a la vida de grande, por tiempos perdidos en un capítulo de una serie o por una lista de reproducción cebolla con lágrimas y tragedia bien exagerada, dejé en el olvido mi mayor medio de desahogo y verdad cruda, fría, la verdad más profunda que siento cuando abro una de estas páginas y lanzo palabras que pueden tener sentido o no, que pueden leer en Inglaterra o en Canadá, como me sale en la frecuencia de lecturas de mi blog ¿Qué sabe uno donde caen las palabras que uno regala a la web? Palabras tan sinceras que de una u otra forma buscan aprobación, buscan empatía, porque no puedo ser la única en el mundo con una mente tan poco aterrizada, con un pensamiento tan aferrado a lo imposible, a la esperanza y a creer, como los niños…creer.

Hoy caminé por Lastarria, de noche mirando esos barrios que a mi tanto me gustan, esos que tienen muchas cosas de madera, donde hay olor a café y gente que se pierde en el humo del cigarro…mi cabeza piensa y piensa y piensa, veo una pareja sentada compartiendo un café, fumando un cigarro, tomados de la mano y ahí me quedo, pegada, como siempre me quedo pegada cuando trato de pelear entre lo que mi mente piensa, lo que no quiero pensar y lo que es. Siempre he creído que tomarse de la mano es un acto de amor que sobrepasa un beso apasionado, una noche de sexo brutal o mil palabras bonitas, tomarse de la mano es un gesto tan simple, tan pequeño, tan insignificante, pero con tal alto contenido de cariño, porque de pronto ninguno de los dos sabe por qué, pero ahí están, sentados una noche de Lunes, a las 9 de la noche, tomando un café, de la mano, frente a frente, con las luces de noche de fondo, el humo del cigarro de la gente que los rodea y nadie les importa, ni siquiera la loca de patio pegada mirando que pasa caminando por el frente…

Ya no creo en el amor, y es aquí donde viene el comentario de cualquiera para que lo dramaticen y hagan burla de la forma en lo que lo dije, si hasta medio chulo sonó, pero tengo mis razones. No creo que el amor se haya acabado en el mundo, siempre he sido la abanderada número uno por las muestras de cariño, por los abrazos apretados, por decir te quiero, por parejas como las de hoy, sí creo que existe para mucha gente, pero es sólo que a veces creo que no para mi.

Siempre hay alguien que quiere más en una relación, siempre hay alguien que se entrega más que nada por el otro, siempre hay alguien que te toma la mano, pero tu no. Hubo un tiempo en que coincidí con alguien, hubo un tiempo en que sentí que ambos estábamos locos por el otro, hubo un tiempo en que los planetas se habían alineado y esa mirada que yo regalaba de ida, me llegaba de vuelta, muchas veces creí que no podía respirar de tanto amor, muchas veces creí que “esto es para siempre”… nunca había estado más equivocada en mi vida, por su puesto que no fue siempre así y terminé entre lágrimas tomando helado con mi mamá dándome la mano, demostrando una vez más que tomar la mano es un cariño indescriptible “esto también pasará Pole, no vas a sufrir toda la vida, el amor es muy bonito, aún eres muy joven” Nada hacía presagiar que el tiempo pasaría y efectivamente mamá tenía razón: Pasó.

Con miedo, volví a entregar lo que había guardado por mucho tiempo, volví a sacar todo lo que egoístamente escondí, todo ese cariño que nadie tuvo acceso y todos conocieron lo que nunca fui, pero quería ser.  Me quisieron mucho, he sentido ese amor desagarrador que alguien puede sentir por ti, he sentido esa mirada de “mi vida se acaba si no te tengo” he sentido lo que es ser querida en mente y cuerpo, he sentido lo que es saber que hay alguien que realmente da la vida por ti…pero yo no por él. Supongo que alguien tomó su mano y le dijo lo mismo que me dijeron a mi, entiendo a la perfección lo que sintió, entiendo en cuerpo y alma ese vacío en el pecho de no poder respirar, entiendo que al igual que yo, él debe haber sentido que el amor existe, pero no para él…

No creo en el amor, porque encontrar el equilibrio y que de pronto dos personas se unan en un mismo sentimiento es un acto mágico que no todos pueden sentir, no creo en el amor no por ser el “Grinch” de la felicidad, yo sí creo que existen muchas parejas felices comiendo perdices, es sólo que me cuenta trabajo pensar que alguna vez me pase a mi, no por no quererlo, no por no entregar, es que simplemente creo que todos nacemos con alguna misión en la vida, que todos nacemos con algo destinados para nosotros y yo siempre me paso tres pueblos o me quedo en tres atrás.

Existen fantasmas del pasado que jamás se van a poder eliminar hasta que no llegue alguien que (clichémente) te abrace tan fuerte que todo aquello que alguna vez estuvo roto vuelva a juntarse y te haga creer que si existe lo que tu veías perdido, alguien te abrace tan fuerte que todas tus inseguridades de que alguna vez te tengan que decir “esto también pasará” se eliminen de tus pensamientos, alguien que te tome de la mano porque si…

Porque cada vez que apareces de alguna forma en mi vida me recuerdas que si exististe, que yo si moría y vivía por ti, pero tu no por mi; cada vez que apareces de alguna forma me recuerdas que el amor si existía, y que en lo más profundo de mi, siempre tendré ese miedo de volver a querer a alguien porque exponer el corazón a tamaña entrega, es sólo un acto de valentía que yo intento no tener. Porque de alguna forma cada vez que remuevo tu pensamiento me recuerda que no debo exponerme de nuevo, porque pareciera que me conoces mucho y apareces cuando necesito entender que sí exististe y que debo dejar de construir castillos sobre arena, porque la realidad no es la que mi mente crea en momentos de soledad, porque la realidad no es la que creo que es o la que espero que alguna vez sea, porque la realidad es ahora, porque la vida es ahora y apareces para recordarme que si te quise, hace mucho tiempo, pero tu ya no y que probablemente, él tampoco, no porque sea como tú, lejos está; pero justamente por volver a sentir ese “esto también pasará” que tanto evité…

P.S: El video es simplemente porque Damien siempre me acompaña cuando necesito escribir.

Futuro compañero de vida…

Te digo compañero de vida, porque hay ciertos requisitos que debiste haber cumplido para serlo…
Supongo que cuando nos conocimos, como a la segunda o tercera cita, te manifesté que no me quiero casar; debo suponer también que cuando te conté eso, te di las razones; yo ya pasé por eso.

Te digo compañero de vida porque serás quién camine a mi lado sin amarras, sin ataduras, sin compromisos, sin obligaciones, un compañero, un amigo, alguien me siga en los viajes, en la cama, en el día a día, en los chistes, que siga mi humor y me incluya en el suyo, compañero porque aprenderemos juntos, porque nos mandaremos cagadas y ambos vamos a aprender.

No sé dónde andarás hoy; tengo 25 años y no está en mis planes encontrarte aún, debes andar por ahí con tu novia oficial, de vacaciones con sus padres o con los tuyos o quizás los dos solos en un destino típico de Chile o el mundo, debes estar muy enamorado, porque así te imagino yo, bien apasionado. Si no estás con alguien, quizás has de estar con tus amigos bebiendo cerveza de asado en asado cada fin de semana (o en la semana también), ya los conoceré yo, seguro seremos de los mismos. O quizás andas de chica en chica buscando a la oficial, ¡Qué sé yo! para cuando te conozca, lo de hoy será pasado y poco y nada me importará.

Me gusta beber cerveza con limón, me gusta fumar de noche y hacerle click al cigarro con los dientes; me gusta el café, pero no cualquier café, odio los de la máquina de Nescafé que esta en todos los negocios, tiene un sabor horrible, debes saber que tengo altas expectativas en el té y el café, lo digo para que lo tengas en cuenta cuando me lleves desayuno a la cama un domingo cualquiera; debemos tener una cafetera y comprar Juan Valdez, es que no hay mejor que ese!

Te debe gustar el deporte, no digo que seas enfermizo, debes salir a trotar y preocuparte por ti, para despejar la mente, así salimos juntos.

En grupos musicales no te voy a juzgar, si escuchas los potros del sur para el 18 de Septiembre, los bailo contigo; si perreas hasta abajo cuando sales a bailar, yo te las canto! ahora bien, para llevar en tu música personal, de esa que escuchas cuando caminas bajo la lluvia un día cualquiera; debes saber que sería un suicidio que desperdiciaras esos momentos con mala música; no te voy a decir grupos, pero estoy segura que son buenos.

Te cuento que tengo una incapacidad para enamorarme que me da miedo, pero supongo que si hemos llegado hasta aquí es porque ya te diste cuenta y he podido superarlo en cierta medida. Tengo miedo de no poder enamorarme jamás; no tengo un corazón frío, de hecho quiero mucho a la gente; pero no puedo enamorarme; yo me obsesiono y se me pasa. Estuve a punto de casarme, ya te imaginarás por qué no lo hice.

No quiero pasar el resto de mi vida sola, pero tengo miedo de no encontrar a alguien que entienda mi forma de ser. No me quiero casar, no quiero vivir con alguien, no quiero amarrarme a nada hasta en unos buenos años más, si estás conmigo es porque sabes que yo amo mi libertad más de lo que te amo a ti (porque a estas alturas supongo que te amo o te quiero muuuuuuuucho no?), nunca me presiones, nunca me trates de controlar, porque no volveré.

Le tengo miedo a la soledad, pero no a estar sola, tengo una muy buena relación conmigo misma.

Me gusta llegar a mi departamento de noche y que no haya nadie, prender la tele, sacarme los zapatos, echarme en la cama y hacer nada, en esos momentos te voy a llamar, tu estarás en tu casa haciendo lo mismo o quizás un poco más, pero nuestra relación es así, así que me dirás que si e irás a mi departamento; haremos el amor y dormirás a mi lado, por la mañana ambos iremos a trabajar, nos tomaremos un café, nos daremos un beso y nos desearemos buen día; no nos veremos en varios días (ambos tenemos vidas, tu tus amigos, yo los míos). Nosotros nos respetamos, estamos juntos, yo no quiero hacer eso con cualquiera, lo quiero hacer siempre contigo, y tu conmigo, porque nos encontramos o la vida nos encontró. No estaría contigo si fueras un Don Juán, nosostros nos queremos.

Iremos de viaje a Tailandia o Indonesia, saldremos de camping y pelaremos a los que nos caen mal, a veces nos fumaremos un cigarro de los graciosos para olvidarnos del stress del trabajo y de la ciudad, tomaremos vino de noche y pelearemos a muerte, como todos. Yo soy menos orgullosa que tú, probablemente te llame primero, nos vamos a arreglar y aquí no ha pasado nada.

Idealmente pretendo cambiar de aquí a los 35 más o menos, te conté que para entonces quisiera una casa en el lago? una para ir en semana santa, en el invierno y una semana en vacaciones, donde lleguen mis padres y los tuyos. Quiero tener una niña y nombrarla Julieta, quiero tener un niño y que le escojas el nombre tú. Debes poder sentarte a mi lado y ver series tardes enteras, un domingo por la tarde, un sábado por la noche. Nos gusta chanchear, comemos como cerdos, pero luego nos matamos corriendo, nos vamos a llevar bien.

Si llegamos a un nivel de los Dioses y cambias mi forma de pensar, podríamos “casarnos” en una ceremonia simbólica, sin zapatos, en la playa, yo con un vestido de playa y una corona de flores, tu con pantalones arremangados y una camisa suelta, nuestros amigos sentados en sillas con flores, nada formal, nada elegante, nada costoso, todas con vestidos de playa y todos como quieran!, alguien nos dará una “bendición” y no firmaremos una mierda!!! al finalizar todos van a aplaudir porque saben que nos queremos mucho y lo pasamos bien juntos, somos muy amigos. Luego iremos todos a un bar de la zona, juntaremos todas las mesas y pediremos cervezas para todos, nosotros debemos pagar, es nuestro “matrimonio” hay que celebrar que nos queremos. Todos nos quedaremos ahí hasta tarde, seremos pocos, son sólo nuestros amigos cercanos, esos que compartieron los fines de semana con nosotros, los que se fueron de viaje contigo o conmigo, esos amigos de toda la vida, los que nos conocen y están tan contentos como tu y yo de que estemos juntos, a esos son a los que vamos a invitar, a los que no necesitan invitación, a los amigos de siempre. A tus padres, a los míos, a mis hermanos, mis sobrinos, un par de tíos muy muy cercanos y a un par de los tuyos, no son más de 30 en total, será un día genial.

Ahí nos iremos a vivir juntos, aunque prácticamente lo hemos estado haciendo todo el tiempo, siempre dormimos juntos, ahí será oficial, y podremos movernos a un lugar más tranquilo, tendremos un perro y ya pensaremos en hijos, más adelante, mucho más adelante…

…pero todo esto es ficción, porque mi mente y mi imaginación vuelan más que el avión más poderoso, porque soy una soñadora y siempre lo seré, porque luego de que tuve todo, me di cuenta que lo que quería era más simple, tal y como lo he descrito aquí, porque probablemente tu no existas o yo no exista más ¿Qué sabe uno?..

cigarro

camping

Feliz 2015

“Me gusta estar reposado si tengo mucho que hacer volver a casa temprano cuando la tarde empieza a caer. Y que la lluvia me moje y secarme con el sol llevar mi mente muy lejos donde nadie estuvo”.

Una canción que me gusta mucho para terminar el 2014, sin duda un año intenso, un año con miles de emociones.
Hoy no quiero escribir una historia larga y aburrida, sólo quiero dar las gracias a todos aquellos que hicieron que mi 2014 fuera un año muy feliz, a los que me hicieron reír miles de veces, aquellos que estuvieron conmigo siempre y los que muchas veces me tiraron para abajo, de esos fue de los más aprendí.

Que sea un 2015 lleno de risas descontroladas y alegrías, que las cosas malas que nos pasen siempre nos hagan crecer y que todos dejemos de lado el orgullo, que mierda más inservible.

No voy a prometer que voy a dejar de fumar, dejar de beber ni comenzar a ser una señorita de iglesia, esas mierdas son mentira, tampoco voy a decir que dejaré de decir palabrotas o que de ahora en adelante no como más chatarra. Este 2015 voy a prometer…. voy a prometer… nada, hay que ver como viene, let it flow!. Voh dale y disfruta 🙂

O quizás si, como lo canta uno de mis favoritos Adrián Berra, y dice más o menos así:

“Voy a procurar no tomar las cosas tan enserio
a promover volver a ser y no tratar de aparentar
poder brindar si se ríen de mi
y dejar de dibujar lo que no soy y nunca fui”.

FELIZ 2015 CONCHAMISPIPAS!!!! Los quiero!

“Me gusta el campo a la noche, para salir a fumar, que la luz buena se acerque y el gran secreto me empiece a contar”

Escuchen la canción, es tan buena!!

Una cita conmigo misma

Cómo explicarlo, por dónde partir… cómo sacar las palabras, cómo ordenar esta madeja de lana, cómo volver a poner todo en los cajones que corresponden, cómo desenredar los audífonos, cómo poner las luces navideñas, ¿cómo?

Ese momento en que te das cuenta que la vida es mucho más de lo que imaginaste, ese momento que te das cuenta que lo incierto está presente, más latente y más claro que lo cierto, cuando pensaste que todo estaba donde debía estar y ese era tu destino..BAAAM!

Mi madre siempre me ha dicho que el destino se lo forja uno, que uno puede hacer de su vida lo que uno quiera, que con el tiempo se aprende a amar, que las oportunidades son sólo una vez en la vida…así es, el destino es decisión de uno, nadie nace con una estrella, ni tiene suerte; esas son mierdas que la gente conformista inventa para justificar sus malas decisiones; todo, absolutamente todo en esta vida es causa y efecto.

Yo estaba en un cuento de Disney, era la princesa en el carruaje de cristal, era la reina del baile, era la que todos miraban y querían el vestido, era la que bailaba con el más lindo del pueblo y se llevaba la corona a la casa con el castillo y las hadas bailando a su alrededor, era un cuento inventado por mi, por mi cerebro, nadie más que yo, era todo, TODO lo que siempre quise, mi vida de “aldeadecolores” ese blog que tuve cuando tenía 15 años, era todo lo que siempre pensé era perfecto, era lo que mi mente quería ¡y por qué mierda siempre he tenido todo lo que quiero! “Ten cuidado con lo que desees, porque se te puede cumplir”, fue lo que me dijeron hace poco, quizás era lo que fui enseñada a querer, cuando me cantaban “princesa de luna” cuando era chica, era lo que la sociedad impone como perfecto, era lo que las películas, los libros, los cuentos de hadas nos dicen desde pequeñas, es el ideal de vida. Yo lo tuve, lo tuve todo, de principio a fin y entonces ahí, cuando tienes el mundo a tus pies y ya nada puede salir mal… es tu mente la que te traiciona, o te hace entrar en razón y te dice:
-Ahora tienes todo lo que siempre has soñado, nada puede ser más perfecto, pero… ¿no lo quieres cambiar por lo que yo, la vida, tengo en la puerta B?
-¿Qué hay en la puerta B?, pregunto yo, mientras todo mi alrededor se pone en “mute” pero sigue en movimiento, como en un carnaval, con colores, todos preparando lo que sería el fiesta del año y quedo yo parada en medio, escuchando sólo mi consciencia.
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Qué debo hacer? ahora más que antes quiero saber que hay en la puerta B, ¿Qué puede ser más perfecto que todo lo que he soñado en la vida? mientras el mundo seguía en mute, pero en movimiento
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Pero qué tengo que hacer? ¿Cómo sé yo que lo que me ofreces en la puerta B es mejor que lo que estoy viviendo ahora?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me equivoco?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si no me gusta?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me arrepiento?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-y si…me quedé sin excusas…

De pronto todo se volvió más claro, de pronto el ruido regresó de a poco, sentí primero los gritos, la euforia, la emoción; sentí luego los colores, el ruido, la música, de pronto volví a sentirme parte del carnaval; había una sola diferencia…al final de la calle, una puerta roja, una única puerta roja que nadie se daba cuenta que estaba y en su centro, una gran y llamativa “B”, que nadie veía, que nadie notaba, porque estaban todos embelesados con el carnaval, porque todos sabían que ese carnaval era al que todos llamaba la atención y encontraban perfecto. De pronto yo, comienzo a hacerme camino entre la gente, sabía y tenía más que claro, que ya había decidido en ver qué había tras la puerta B, sabía que el carnaval ya no me pertenecía, sabía que nadie notaría si me iba de forma silenciosa ¡Había tanto ruido a mi alrededor! ¿Cómo iban a notar que me fui? una lágrima caía por mi mejilla, mientras me hacia paso entre la gente, todos saltaban, todos me empujaban, nadie me lo hacía fácil, nadie me escuchaba, yo pedía permiso, gritaba que me dejaran pasar, pero todos parecían ignorarme, me caí, me paré, mi cara llena de confeti, las luces más brillantes que nunca y la puerta B brillaba. Tomé la perilla de la puerta, no miré hacia atrás y la abrí…

-“Esta era la única forma de averiguarlo”, me dijo mi mente.

Cerré la puerta tras de mi, antes de cerrarla eché un último vistazo y de pronto, todo estaba en silencio, todo el mundo me miraba de pie, las luces se habían apagado, la gente se calló, todo se volvió más gris, yo sabía que habían alguien sufriendo entre la multitud, alguien a quien yo quería y aunque me doliera en el alma, cerré la puerta tras de mi y me encontré frente a un espejo…

-“Esto era la puerta B, un espejo?”

No se necesitaban respuestas, ahí estaba yo, frente a mi, dejando un carnaval tras de mi y encontrándome conmigo misma, me senté frente a mi, me observé, ver como caían mis lágrimas, verme, darme cuenta si fue la mejor decisión dejar todo por verme a mi misma frente a un espejo. LLoré, cajetillas de cigarro, soledad, vulnerabilidad y yo…supe entonces que a pesar de haber dejado un festival y aquella vida que todos disfrutaban, yo estaba feliz, a pesar de estar llorando, estaba frente a mi, por primera vez me veía los detalles, pude ver a través de mi piel, pude ver mis fortalezas, puede ver y escuchar mi corazón, porque sólo la soledad y la tristeza te muestran tu lado más duro y te enseñan. Lloré de dolor, lo que dejé, siempre supe que después que me fui, el carnaval se acabó para algunos y como dice Adrián Berra “me duele tu dolor”.

Se rompe el espejo y quedo yo, frente a la inmensidad, quedo yo frente al mundo…

-“Esta es la otra parte de la puerta B” me dice mi inconsciente
-“Esto?, pero si esto es el mundo! esta es mi familia, esta es mi gente, por qué están ellos allá y yo de este lado?”
-“Porque luego de haberte observado a ti misma, es cuando debes enfrentar al mundo, a todos”

Como con un soundtrack de película trágica, cuando el protagonista camina por las calles vacías de una ciudad luego de que hubo una masacre, donde todos murieron y las calles están destrozadas, como cuando la protagonista deambula por la calle principal, buscando restos de sobrevivientes, buscando una señal de vida, buscando una sonrisa, buscando una ayuda y se encuentra la nada, así, es así empecé de 0, de a poco, porque en el fondo, en el fondo ha sido la primera vez que me he dado cuenta que he tenido una cita conmigo misma, y nos queda tanto por conocernos…

Adrián Berra- A tu favor

A veces, simplemente no se necesitan palabras, sólo una canción. Grande Adrián Berra, eres genial. Gracias!

Voy a procurar no tomar las cosas tan en serio
a promover volver a ser y no tratar de aparentar
poder brindar si se ríen de mi
y dejar de dibujar lo que no soy y nunca fui.

Es cierto que si estoy nervioso río
que a veces me desvío con tanta facilidad
que le tengo miedo al agua, que he nacido en Nicaragua
y perdona Joaquín, pero me gusta tu mamá.
Que siempre odie el helado,
que de grande voy a ser pelado, es parte de mi personalidad

Que se vengan todos los que pretendan juzgarme,
voy a bailar hasta cansarme
es que siempre estarán las opiniones repartidas
y uno sólo critica lo que admira
y ahí voy indiferente entre la gente que se no siente
y que pretende abandonar en la mitad
porque somos parte de una hermosa cadena
un eslabón, una canción que nos conecta en nombre de la tierra

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor, que nos comunica el viento
y aquí estoy, tranquilo y sin rencor
cantándole al amor del universo en estos tiempos..

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor

Ayayayayayay…

Historia de amor de una profesora (y no es amor de pareja)

 

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Existen distintos tipos de estudiantes de pedagogía; uno de ellos es el que entró a estudiar PEGAjodía porque no les alcanzaron los puntos para nada más (diríamos que estos son los más pobres de todos, porque aparte de no ganar muchos, son pobre e infelices haciendo lo que no les gusta por no saber para donde iba la micro al momento de postular); hay otros que estudian esta para ser profes porque tienen una motivación interior, esa voz que te llama y te dice que entregues tu vida a educar (esa no soy yo); y estamos los que estudiamos pedagogía porque nos gusta el contenido de lo que enseñaremos, pero no la enseñanza en particular. En mi caso, estoy a punto de salir de Pedagogía en Inglés porque sencillamente toda mi vida me ha gustado el Inglés y sabía que como traductora no tenía mucho que hacer; pero la vida cambia. 

      Estuve yendo a prácticas durante mis años de universidad, prácticas en la que me tocaban niños de enseñanza media si ni una gana de aprender, cabros de colegios marginales que faltaban el respeto, alumnos pequeños que no le ponían mucho empeño y así un sin fin de alumnos que me desmotivaban más y más para seguir en esta carrera. La vida me regaló una oportunidad de trabajar un año enseñando a un kinder. “Kinder, pensé yo, que desgracia, cabros chicos (de los cuales no era la mayor fan) que no te ponen atención, niñitos que van a puro jugar al colegio, qué pesadilla” y sin ni una motivación partí a enseñar. Qué sorpresa me tenía la vida, qué sorpresa más linda. Al principio fui con todo el prejuicio de “esto no va a resultar” y ya me veía trabajando en un Starbucks vendiendo café al terminar la universidad, “tengo que terminar, después veré que hago” es lo que siempre me decía a mi misma. Comencé mis clases con los pequeños con una distancia, no con muchas ganas y medio desmotivada, todo fue lento, fue un proceso que me costó, poco a poco la vida me fue mostrando lo que yo no sabía que quería. Niños de 5 años, llegando al colegio de la mano de sus papás, sin saber nada de nada; niños están recién comenzando a vivir, son unas esponjas que absorben todo lo que tú les digas. Con el paso del tiempo me di cuenta que yo no solamente era profesora, sino también la “Mamá” de ellos durante el día, comencé a hacer relaciones mucho más cercanas con cada uno de ellos y yo ya no era la profe, sino que era la “Tía” la “amiga” y muchas veces fui llamada mamá. ¿Por qué?, porque la pega de un profesor no es solamente entregar los conocimientos que uno aprendió por 5 años, la pega del profe va mucho más allá. La mayoría de los alumnos pasan HORAS y casi la mayor parte del día contigo, te ven a diario y las relaciones personales son inevitables. De a poco comencé a llamar a los niños de kinder “mis niñitos” de a poco le fui tomando el gusto a llegar día a día a esa sala de clases y enseñarles algo que nunca olvidarán (porque a nadie se le olvida la tía de kinder), de a poco me fui dando cuenta que quizás la vida me puso en pedagogía no solo por mera coincidencia, quizás el destino (o llámenlo como quieran) me tenía un final que me iba a ser feliz por siempre. Dentro de mis planes nunca estuvo trabajar con niños, de hecho mi carrera es para enseñanza media, pero al estar trabajando con ellos, pude sentir la cercanía y amor que esos pequeños tienen para darte. Te cuentan todo lo que pasa en la casa, lloran porque no les pones atención, están llenos de ganas de aprender, miles de veces llegaron con algo para comer o alguna carta confesando el amor.

     Les voy a contar una historia, la historia que cambió mi vida y me hizo amar lo que hago y darme cuenta que esto es lo que Dios tenía para mi.

    Cuando comencé a trabajar con este kinder, hubo un niño que llamó particularmente mi atención (Pongámosle Pablo, para no dar nombres), un pequeño con ojitos de pena que desde el día uno captó mi atención. Pablo era un niño rebelde, sin muchas ganas de aprender, bastante desordenado y más bien gruñón. Siempre había que llamarle la atención u obligarlo a trabajar. En la sala yo no estaba sola, trabajaba con otra profesora con una carrera muy larga, acostumbrada a trabajar con niños, ella me enseñó muchas cosas. Cada vez que Pablo se portaba mal, ella lo enviaba conmigo para que trabajara individualmente con él. Comencé a relacionarme cada vez más con este niño, a tomarle poco a poco más cariño, sin saber absolutamente nada de su historia de vida, de a poco Pablo fue teniendo mejores resultados, comenzó a contarme más cosas, a abrazarme más, a sonreir como un niño de 5 años debe hacerlo. Un día, tuvo un comportamiento horrorso en clases y la profesora (no yo) comenzó a regañarlo como corresponde (la verdad es que era merecido), mi reacción fue la más extraña que pude haberme pasado; al escuchar esto, me dieron ganas de llorar y protegerlo ¿Por qué? me preguntaba yo, por qué quiero a este niño por sobre todos los demás?, le pedí a la profesora que dejara de retarlo y que me dejara llevarlo a la guardería, lugar al que iba todos los días después de clases, siempre pensé que sus papás debían trabajar mucho; al llegar a la guardería con él en brazos, la niña que los cuidaba me dice: “Cómo te llamas?” “Poulette, pero todos en el colegio me conocen por Pola” respondo, a lo que ella me dice: “Tú eres la que Pablo le dice mamá!, un gusto conocerte” en ese momento se me heló todo el cuerpo, ¿Tan grande era mi relación con él para que me llamara así?, no le dije nada, le di un abrazo a Pablo y lo dejé ahí, me fui pensando, pensando y pensando ¿Cuál será la historia de este niño?; al otro día, fui al colegio como de costumbre, entré a la sala y lo vi, pequeño, con esos ojitos de pena, me miró, corrió a abrazarme y fue entonces cuando dije: “Yo quiero saber más de él”, Pablo siempre llegaba al colegio con una señora de edad, muy de edad, siempre supe que era su abuela, todos la conocían, pero nadie me decía nada. Al terminar la clase un día cualquiera poco tiempo después de este hecho, me encontré con la abuela en la calle, sin pensarlo corrí hacia ella y le dije: “Disculpe, es usted la abuela de Pablo?” -“sí” me responde ella: “Usted no me conoce, yo soy la profesora de Kinder de Pablo y quería preguntarle si un día de estos lo puedo sacar a pasear en la tarde, simplemente para estar más tiempo con él”, la respuesta se su abuela fue mirarme fijamente y decir: “Tú eres Pola?” -“Sì” le respondí yo, ella con los ojos llenos de lágrimas me dice: “Pablo siempre me habla de ti, me dice que eres su mamá y que lo quieres mucho, todos los días me dice que su mamá está en el colegio; la madre de Pablo, mi hija, falleció hace 3 años, cuando Pablo era muy pequeño, su padre está en la cárcel y todo lo que tiene es a mi”. Mis ojos se llenaron de lágrimas, he ahí la razón por la que ese niño se comportaba de esa forma, he ahí la razón por la que Pablo nunca llegaba con las tareas hechas, he ahí la razón por su carita de pena, por su soledad, por todos los comportamientos que un niño puede tener. La abracé y le pedí que me dejara quererlo, así fue hasta que dejé el colegio, cuando se terminó el año y tuve que despedirme de él. 

   Con Pablo teníamos una relación muy bonita, yo lo ayudaba a estudiar después de clases, me contaba sus cosas y yo amaba abrazarlo, era un niño, un pequeño que sólo buscaba amor. Al momento de terminar mi año en ese colegio, Pablo me preguntó si algún día iba a volver a verlo o a buscarlo para venir a vivir conmigo a Chile, siempre le dije que volvería sin saber que algún día lo haría. 

     Esta pequeña historia, es una de las tantas que tanto yo, como muchos profesores de este país, les ha tocado vivir, este fue mi motor para darme cuenta que mi lugar en el mundo no está en ningún otro lugar, más que en lo que estoy ahora, tocando vidas desde el comienzo, enseñando lo que sé y no siendo sólo una profesora, sino más bien involucrarme con ellos, porque la pega del profesor es jodida, la pega del profesor es difícil. Es muy fácil entrar a estudiar esto, pero hay que pensar en la responsabilidad que implica enseñar a aquellos que serán el futuro de Chile. 

    Es difícil trabajar en esta sociedad en donde los colegios con más dinero le dan el derecho a los alumnos, en el cuál los profesores no pueden enseñar valores, porque el papá del niño llegará a pararte los carros; es difícil enseñar en un colegio donde los más vulnerables no tienen la motivación para salir adelante; pero es mucho más difícil ser un profesor en este país, en donde nos descalifican como “simples profesores” en donde los sueldos son un chiste, en donde hay que hacer manifestaciones y paros frente a cualquier modificación que se haga en el gobierno, es difícil enseñar en un país donde el dinero domina, donde un alumno trata de TÚ a todos, donde no existe el respeto, donde los colegios prefieren perder a un buen profesor en vez de un par de alumnos pagando millonadas ridículas en colegios pitucos. Es difícil que un profesor se motive a trabajar en un colegio público donde no valorarán nada y te pagarán una miseria, es difícil saber que te esforzaste cinco años para llegar a una realidad de la que muchos ni se imaginan. 

   Los profesores somos los que pasamos la mayor parte del día con tus hijos, los profesores enseñamos todo lo que repiten en la casa, los profesores nos involucramos tanto con los niños que pasan a ser parte de nuestra familia, donde te pueden contar cosas que a un padre no les dirían, los profesores somos psicólogos, nanas, niñeras, mamás, amigos, consejeros, los que ponen las reglas y los que enseñan, entre otros. 

 ¿Hasta cuándo habrá que esperar para darnos el valor que merecemos? ¿Cuántos Pablos y Polas andan por ahí?.

Esto lo leí por ahi: “En Japón, el único profesional que no precisa reverencia al emperador, es el profesor, pues según los japoneses, en una tierra donde no hay profesores, no puede haber emperadores. 

 

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Pensé que nunca lo iba a olvidar y de pronto…tú

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Te quería, cómo te quería; ese pelo risado y esa sonrisa perfecta, con la ironía a flor de piel y aquellas bromas que pocas personas entendían, te quería porque eras aquello imposible, aquello que todas querían, aquello que toda mi adolescencia pensé que nunca podría tener, te quería porque me gustaba todo lo que hacías, o seguramente me gustaba porque me gustabas, eras lindo y además, simpático. Te quería porque te gustaba lo mismo que a mi, pero claro, tú no lo sabías, te quería porque el corazón se me salía por la boca cada vez que te veía, te quería porque mis ojos brillaban de sólo pensar que te podía ver, te quería porque tu forma de decir mi nombre era diferente, te quería porque en mis sueños eras perfectos…y en los sueños se quedó.

     Te quería porque era una niña, te quería porque eras mi adoración, mi figurita de oro que mi mente ponía junto a mi cada noche al quedarme dormida, te quería porque me hacías sonreír con un hola y porque tu más simple desprecio, era causa de mi sufrimiento y pensamiento diario, te quería aún más cuando tú sabías que yo te quería, cuando te paseabas a propósito con tu novia de la mano, sabiendo que esta pequeña te quería, te quería porque cada noche rezaba para que alguna vez me miraras, te quería porque con los pies juntos creía que algún día aquellos mismo labios que decían mi nombre descuidadamente al pasar por mi lado sin siquiera detenerse, algún día, pero algún día, me dirían te amo. Qué enamorada estuve, qué pequeña era, qué larga y angustia agonía de tratar de olvidarte, casi 8 años en los que mi cabeza no pensó en nadie más que en tí, casi 8 años que cada suspiro decía tu nombre, casi 8 años entre primera vista, primer saludo, primeras conquistas, primera conversación, primera llamada, primer te quiero, primer beso, primer te amo. Mi corazón jamás va a poder explicar cuánto te quise ni el por qué, no hay una razón que se pueda explicar si tratamos de hablar de amor, el amor es loco, el amor mueve montañas, el amor es el amor.

  Cómo sufrí, cómo lloré, qué destrozada estuve, pensé que nunca más en la vida iba a poder querer a alguien tanto como te quise a ti, te entregué todo mi amor inocente y esos sueños de niña, cuántas lagrimas no derramé, cuántos pensamientos de tristeza no pasaron por mi cabeza, cuántas amigas levantándome el ánimo. Pensé que me iba a morir de amor, y sólo lo pensaba yo, porque mi madre siempre me dijo: “Cuando conozcas el amor de verdad te vas a dar cuenta sola y verás que todas estas lágrimas de ahora, fueron en vano”, por algo dicen que las madres son tan sabias, te amé hasta que me dolió, luego fue un período de locura en la que mi corazón se puso una coraza que sólo quería jugar con el 1° que se me cruzara única y exclusivamente por dolor, no fui yo por mucho tiempo, cambié del cielo a la tierra, y así sin más, la vida me abre una puerta y ahora apareces él, aquél que siempre supe que estaba para mi, pero no era tiempo aún de conocerlo; era muy joven para morir de amor en aquél entonces, amor que pensaba que conocía bien. Qué niña era, amor es aquél que me llegó después, mucho después…

  Y así pasan los años y ya no son 8 años queriendo al mismo, ya pasan los años y desde aquella 1° mirada ya han pasado 11 años. Cuando uno sufre por amor siempre piensa que es lo peor que puede pasar en tu vida, siempre piensa que después de eso no queda nada, que no vienen más amores, que moriremos solas, con gatos, que no podremos querer a nadie de aquella forma loca que quisimos al anterior, eso pensaba yo, pensé que nunca me levantaría de esa cama y dejaría de llorar, pensé que nunca iba a verlo sin que me saltara el corazón, pensé que nunca iba a poder mirar a alguien a los ojos y de corazón amaralo más que como te amé a tí. Así aparece Nicolas Broglio, un Americano que por el destino lo vine a conocer justamente aquél año que estaba cicatrizando amores pasajeros, lo vine a conocer donde menos pensaba que lo conocería, lo vine a conocer en el año que se supone iba a tener más aventuras locas sin preocupaciones, se supone que este año lo iba a pasar espectacular y sería la maraquilla de América, ¡Qué travieso es el destino! que me amarró de pies a cabeza, me trajo de vuelta a la tierra y sin previo aviso, me pone a los que sería el 2° amor de mi vida, aquél que desde el 1° día me formó un ejército de mariposas en mi estómago, aquél que después de ti, me hizo palpitar el corazón de una forma que me aceleraba la respiración, con aquél acento extraño, esa mirada profunda y esa sonrisa simple, aquél que desde el día uno supe que era con la persona que quería estar. Atrás quedó mi año de locura, de amores y todas esas cosas que mi mente pensó cuando me vine a California, atrás quedó aquél amor de infancia que me hacía estar despierta día y noche, atrás quedó esa persecución continua por un amor que alguna día sería; cuando las cosas van a ser, simplemente son; desde que aquél primer día con mi mirada directa y mi personalidad de acero, me acerqué a ti a pedirte fuego, y tú, mirándome de la misma manera, me respondiste con ganas de conversación; nada hacía presagiar que ese sería el comienzo de un amor loco, de un amor que no puedo explicar ni en palabras de esta tierra ni de las miles que puedan haber, no había comparación a aquél amor que conocí por allá cuando tenía 13 años, este era un amor distinto, ese flechazo que llega sólo una vez y es cuando la gente te dice “cagaste”, este era un amor madura y fue entonces cuando recordé a mi madre y pensé: “Este es, este es el que mi madre me dijo que algún día llegaría”. Así pasaron los días, los meses (y espero que en un futuro los años), conociéndote y enamorándome de los pies a la cabeza, me gusta como hablas, me gusta, como me miras, me gusta notar que estas enamorado a más no poder de mi y que no tienes palabras para explicarlo que sólo me abrazar y sonries, me gusta cuando te ries de mi Inglés imperfecto, me gusta cuando trato de impresionarte con mis historias y a ti no te impresionan un huevo, pero me sonries irónicamente yluego me abrazas para decirme “que linda eres pola”, me gusta porque eres inteligente, porque eres divertido, porque tienes muletillas que jamás has notado, porque eres el mejor amigo de todos tus amigos, porque puedo decirte te amo y sé con certeza que tú sientes lo mismo, me gustas porque sé que no piensas en estar con mil mujeres más, sé que nos tenemos, me gustas por tu forma de caminar, por ese estilo Americano para fumar el cigarro, cuando me guiñas el ojo frente a tus amigos, cuando me presentas a gente nuevo orgulloso diciendo: “Ella es mi novia”, cuando me sorprendes con tus detalles, cuando me das la mano, cuando me besas y suspiras, cuando planeas tu vida conmigo, cuando tratas de aprender Español, Dios eres tan tierno tratando de entenderme, me gustas porque no importa qué tan enojada pueda estar yo, me dejas gritar, patalear, decirte todo lo que me molesta y tú siempre te ríes, me abrazas y me dices: i love you. No puedo seguir nombrando las mil y un razones por las cuales de adoro, te quiero, te amo!, porque no me queda espacio en ninguna parte para agradecer haber salido de Chile y recorrer todo américa para llegar a conocerte a ti y por fin validar aquella frase que mi madre me dijo algún día. Porque estoy feliz de darme cuenta que SÍ pude volver a querer muchísimo más que lo te quise a ti, porque sí puedo despertar feliz todos los días sabiendo que por Dios que sufrí, pero qué feliz estoy ahora, porque aquellos llantos ya no son más que recuerdos, porque tus palabras ya no son más que cordialidad, porque mis palabras ya no tienen cariño, porque mi corazón se entregó completo, porque nunca antes había querido dejar Chile completo con todo incluído, por alguien, siempre pensé que esa gente era ridícula “Já, mire que dejando todo por amor”, y ahora estoy en la misma fila del avión, porque con nadie había pensado en ponerme el vestido de novia ni menos imaginarme a mis hijos con un padre tan maravilloso como lo será Nic. Porque te amo mi amor, y porque doy gracias por haberme levantado de aquél sufrimiento que pensé nunca terminaría, y encontrarme con la felicidad que incluso pienso no merecer, o qué no merecer, por Dios que me la merezco, siempre dicen que después de lo malo viene lo bueno. Gracias vida. Gracias Nic.