Tu primer amor

(Pongo esta canción porque escribí esta entrada, con esta música de fondo, de la película “Once” muy recomendada, por cierto, si son de los que les gustan las películas estilo “Before sunset”, si leen esto con la música de fondo, creo que entenderán mejor)

Dicen que todas las mujeres tenemos dos amores en la vida, uno con el que te casas y pasas el resto de tu vida, siendo feliz, teniendo hijos y viviendo el sueño perfecto que tu madre siempre quiso para ti (y quizás tu también); y luego está el primer amor, ese con el que probablemente aprendiste a besar, ese con el que te quedabas dormida en la cabeza, ese que te hacía bailar el corazón y con el que las primeras ilusiones se creaban con un “hola”, ese amor tierno, ese amor sano, ese amor de adolescente…

Y entonces, con el paso del tiempo, toda mujer se da cuenta que aquél amor nunca se fue, y entonces con el paso del tiempo, toda mujer se da cuenta que aquél primer amor nunca se olvida, porque ese dicho no está dicho (valga la redundancia) sólo porque sí. Porque el primer amor es aquél con el que uno aprendió, lo más probable es que hayan terminado con el corazón herido, llorando en sus habitaciones con música romántica de fondo, con 17 años, sufriendo y pensando que nunca podrán recuperarse, ese dolor que te dolía el alma, porque con tus 17 años, tú sentías amor…

Y luego viene ese con el que te casas, aquél que conociste en el trabajo, ese amor maduro, ese amor que te da seguridad y ves tu vida a su lado, ese amor que también es amor, pero nunca, jamás, será comparado a lo que sentiste alguna vez por tu primer amor. ¿Qué se hace?¿Se vive el resto de la vida sólo recordando lo que fue y se avanza con el que corresponde? o se manda todo a la mierda y haces algo al respecto?

“Es normal no olvidar tu primer amor” decía el casi esposo de Ally en la película “The notebook”; así es, es normal no olvidarlo, pero…¿Por qué hay que olvidarlo?

He escuchado algunas historias de mujeres que se quedan con ese amor tan lindo con el que crecieron, que termina convirtiéndose en ese amor maduro que conviene en el futuro, esas mujeres con mucha suerte que lo encontraron a los 15 años y ya…no se necesitaba más, yo las envidio, de todo corazón, las envidio. El otro día hablaba con una amiga y nos referimos a este tema, las dos llegamos a la misma conclusión: A pesar de que en la vida pasan muchos amores por las mujeres, de distinto tipo, siempre estará “él”, siempre pasará por tu mente en algún momento, quizás al dar el “sí” cuando te pidan matrimonio, ese…ese hombre pasará por tu mente y te cuestionarás todas tus decisiones del futuro. Llegamos a la conclusión que una como mujer, no necesita más que un amor, uno podría morirse hasta el fin del mundo si el amor de los 17 años perdurara por la vida, es por lo que me han contado, nada personal.

¿Y que pasa entonces? ¿Cómo sigue una con ese fantasma? hay quienes prefieren guardar el lindo recuerdo, hay otras que lo viven, hay otras que se quedan toda la vida con aquél amor y son felices, sin necesidad de conocer algo más y hay otras que nunca más supieron de él, es terrible ser mujer, dudo mucho que los hombres tengan el sentimiento del “primer amor” tan marcado como lo tiene nuestro género.

Yo quisiera que si algún día tengo una hija, sienta ese amor que yo sentía a los 17 años, esa pureza hermosa que podría haber congelado para mirarla en mis tiempos de tristeza y desesperanza, ese amor tan bonito, tan mágico, tan de papel, ese mundo paralelo que aún ahora, a mis 25 años, recuerdo como uno de los más lindos de la vida de una mujer.

¿Cuál es el amor con el que uno debiera quedarse? ¿Es parte de la vida vivir con eso? Es parte de la vida avanzar y quemar etapas, es parte de la vida olvidar, perdonar, recordar, porque todos avanzan con sus vidas, pero tarde o temprano, lo aseguro por Dios, ese primer amor va a regresar; físicamente, en tu memoria, en forma de canción, un olor, un sabor, algo traerá de nuevo aquél amor a tu vida y tu, una mujer madura con tu amor de casada sólo sonreirás y recordarás lo bonito que fue, y te acordarás de mi, porque siempre latirá el corazón, siempre pensarás que esos fueron los mejores años de tu vida, o quizás los más apasionados, a los 15 años todo es tan terrible y se vive tan a concho “Juventud, divino tesoro”, entonces mirarás a tu esposo, le darás un beso en la mejilla y te darás cuenta que también lo amas, porque tienes una familia con él y es un amor distinto, pero siempre tu corazón sentirá la ausencia de esa pasión y amor sano que tuviste un tiempo atrás.

O quizás cuando sientas ese olor, puedes mirar hacia tu lado y darte cuenta que es él, que has escogido bien y que tu primer amor siguió contigo de por vida, y te darás cuenta que no necesitas nada más, que eso es todo lo que tu pedías en la vida, porque es inevitable… ustedes dos son inevitables, quizás el tiempo pasó entre ustedes, terminaron, tuvieron otros novios(as), pero como el cuento ese que dice que hay personas que están unidas por un hilo indestructible, ambos volverán a estar juntos y es ahí cuando te darás cuenta que el amor es la fuerza más poderosa que existe en el mundo, el amor es la fuerza más indestructible, y no le importa quién quede herido en el camino…

…y ustedes, ¿Están con ese amor indestructible o besan a su esposo en la mejilla con ese recuerdo nostálgico de su primer amor? ¿Se puede amar a dos personas al mismo tiempo? nunca jamás de la misma forma, eso es por seguro, porque tu amas a tu esposo, con todo el corazón, pero no es Noah y lo más probable es que tu sí seas Ally…

Podría seguir escribiendo eternamente sobre este tema, ya lo he hecho tantas veces antes…

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Feliz 2015

“Me gusta estar reposado si tengo mucho que hacer volver a casa temprano cuando la tarde empieza a caer. Y que la lluvia me moje y secarme con el sol llevar mi mente muy lejos donde nadie estuvo”.

Una canción que me gusta mucho para terminar el 2014, sin duda un año intenso, un año con miles de emociones.
Hoy no quiero escribir una historia larga y aburrida, sólo quiero dar las gracias a todos aquellos que hicieron que mi 2014 fuera un año muy feliz, a los que me hicieron reír miles de veces, aquellos que estuvieron conmigo siempre y los que muchas veces me tiraron para abajo, de esos fue de los más aprendí.

Que sea un 2015 lleno de risas descontroladas y alegrías, que las cosas malas que nos pasen siempre nos hagan crecer y que todos dejemos de lado el orgullo, que mierda más inservible.

No voy a prometer que voy a dejar de fumar, dejar de beber ni comenzar a ser una señorita de iglesia, esas mierdas son mentira, tampoco voy a decir que dejaré de decir palabrotas o que de ahora en adelante no como más chatarra. Este 2015 voy a prometer…. voy a prometer… nada, hay que ver como viene, let it flow!. Voh dale y disfruta 🙂

O quizás si, como lo canta uno de mis favoritos Adrián Berra, y dice más o menos así:

“Voy a procurar no tomar las cosas tan enserio
a promover volver a ser y no tratar de aparentar
poder brindar si se ríen de mi
y dejar de dibujar lo que no soy y nunca fui”.

FELIZ 2015 CONCHAMISPIPAS!!!! Los quiero!

“Me gusta el campo a la noche, para salir a fumar, que la luz buena se acerque y el gran secreto me empiece a contar”

Escuchen la canción, es tan buena!!

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 950 veces en 2014. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 16 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Una cita conmigo misma

Cómo explicarlo, por dónde partir… cómo sacar las palabras, cómo ordenar esta madeja de lana, cómo volver a poner todo en los cajones que corresponden, cómo desenredar los audífonos, cómo poner las luces navideñas, ¿cómo?

Ese momento en que te das cuenta que la vida es mucho más de lo que imaginaste, ese momento que te das cuenta que lo incierto está presente, más latente y más claro que lo cierto, cuando pensaste que todo estaba donde debía estar y ese era tu destino..BAAAM!

Mi madre siempre me ha dicho que el destino se lo forja uno, que uno puede hacer de su vida lo que uno quiera, que con el tiempo se aprende a amar, que las oportunidades son sólo una vez en la vida…así es, el destino es decisión de uno, nadie nace con una estrella, ni tiene suerte; esas son mierdas que la gente conformista inventa para justificar sus malas decisiones; todo, absolutamente todo en esta vida es causa y efecto.

Yo estaba en un cuento de Disney, era la princesa en el carruaje de cristal, era la reina del baile, era la que todos miraban y querían el vestido, era la que bailaba con el más lindo del pueblo y se llevaba la corona a la casa con el castillo y las hadas bailando a su alrededor, era un cuento inventado por mi, por mi cerebro, nadie más que yo, era todo, TODO lo que siempre quise, mi vida de “aldeadecolores” ese blog que tuve cuando tenía 15 años, era todo lo que siempre pensé era perfecto, era lo que mi mente quería ¡y por qué mierda siempre he tenido todo lo que quiero! “Ten cuidado con lo que desees, porque se te puede cumplir”, fue lo que me dijeron hace poco, quizás era lo que fui enseñada a querer, cuando me cantaban “princesa de luna” cuando era chica, era lo que la sociedad impone como perfecto, era lo que las películas, los libros, los cuentos de hadas nos dicen desde pequeñas, es el ideal de vida. Yo lo tuve, lo tuve todo, de principio a fin y entonces ahí, cuando tienes el mundo a tus pies y ya nada puede salir mal… es tu mente la que te traiciona, o te hace entrar en razón y te dice:
-Ahora tienes todo lo que siempre has soñado, nada puede ser más perfecto, pero… ¿no lo quieres cambiar por lo que yo, la vida, tengo en la puerta B?
-¿Qué hay en la puerta B?, pregunto yo, mientras todo mi alrededor se pone en “mute” pero sigue en movimiento, como en un carnaval, con colores, todos preparando lo que sería el fiesta del año y quedo yo parada en medio, escuchando sólo mi consciencia.
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Qué debo hacer? ahora más que antes quiero saber que hay en la puerta B, ¿Qué puede ser más perfecto que todo lo que he soñado en la vida? mientras el mundo seguía en mute, pero en movimiento
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Pero qué tengo que hacer? ¿Cómo sé yo que lo que me ofreces en la puerta B es mejor que lo que estoy viviendo ahora?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me equivoco?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si no me gusta?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me arrepiento?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-y si…me quedé sin excusas…

De pronto todo se volvió más claro, de pronto el ruido regresó de a poco, sentí primero los gritos, la euforia, la emoción; sentí luego los colores, el ruido, la música, de pronto volví a sentirme parte del carnaval; había una sola diferencia…al final de la calle, una puerta roja, una única puerta roja que nadie se daba cuenta que estaba y en su centro, una gran y llamativa “B”, que nadie veía, que nadie notaba, porque estaban todos embelesados con el carnaval, porque todos sabían que ese carnaval era al que todos llamaba la atención y encontraban perfecto. De pronto yo, comienzo a hacerme camino entre la gente, sabía y tenía más que claro, que ya había decidido en ver qué había tras la puerta B, sabía que el carnaval ya no me pertenecía, sabía que nadie notaría si me iba de forma silenciosa ¡Había tanto ruido a mi alrededor! ¿Cómo iban a notar que me fui? una lágrima caía por mi mejilla, mientras me hacia paso entre la gente, todos saltaban, todos me empujaban, nadie me lo hacía fácil, nadie me escuchaba, yo pedía permiso, gritaba que me dejaran pasar, pero todos parecían ignorarme, me caí, me paré, mi cara llena de confeti, las luces más brillantes que nunca y la puerta B brillaba. Tomé la perilla de la puerta, no miré hacia atrás y la abrí…

-“Esta era la única forma de averiguarlo”, me dijo mi mente.

Cerré la puerta tras de mi, antes de cerrarla eché un último vistazo y de pronto, todo estaba en silencio, todo el mundo me miraba de pie, las luces se habían apagado, la gente se calló, todo se volvió más gris, yo sabía que habían alguien sufriendo entre la multitud, alguien a quien yo quería y aunque me doliera en el alma, cerré la puerta tras de mi y me encontré frente a un espejo…

-“Esto era la puerta B, un espejo?”

No se necesitaban respuestas, ahí estaba yo, frente a mi, dejando un carnaval tras de mi y encontrándome conmigo misma, me senté frente a mi, me observé, ver como caían mis lágrimas, verme, darme cuenta si fue la mejor decisión dejar todo por verme a mi misma frente a un espejo. LLoré, cajetillas de cigarro, soledad, vulnerabilidad y yo…supe entonces que a pesar de haber dejado un festival y aquella vida que todos disfrutaban, yo estaba feliz, a pesar de estar llorando, estaba frente a mi, por primera vez me veía los detalles, pude ver a través de mi piel, pude ver mis fortalezas, puede ver y escuchar mi corazón, porque sólo la soledad y la tristeza te muestran tu lado más duro y te enseñan. Lloré de dolor, lo que dejé, siempre supe que después que me fui, el carnaval se acabó para algunos y como dice Adrián Berra “me duele tu dolor”.

Se rompe el espejo y quedo yo, frente a la inmensidad, quedo yo frente al mundo…

-“Esta es la otra parte de la puerta B” me dice mi inconsciente
-“Esto?, pero si esto es el mundo! esta es mi familia, esta es mi gente, por qué están ellos allá y yo de este lado?”
-“Porque luego de haberte observado a ti misma, es cuando debes enfrentar al mundo, a todos”

Como con un soundtrack de película trágica, cuando el protagonista camina por las calles vacías de una ciudad luego de que hubo una masacre, donde todos murieron y las calles están destrozadas, como cuando la protagonista deambula por la calle principal, buscando restos de sobrevivientes, buscando una señal de vida, buscando una sonrisa, buscando una ayuda y se encuentra la nada, así, es así empecé de 0, de a poco, porque en el fondo, en el fondo ha sido la primera vez que me he dado cuenta que he tenido una cita conmigo misma, y nos queda tanto por conocernos…

Adrián Berra- A tu favor

A veces, simplemente no se necesitan palabras, sólo una canción. Grande Adrián Berra, eres genial. Gracias!

Voy a procurar no tomar las cosas tan en serio
a promover volver a ser y no tratar de aparentar
poder brindar si se ríen de mi
y dejar de dibujar lo que no soy y nunca fui.

Es cierto que si estoy nervioso río
que a veces me desvío con tanta facilidad
que le tengo miedo al agua, que he nacido en Nicaragua
y perdona Joaquín, pero me gusta tu mamá.
Que siempre odie el helado,
que de grande voy a ser pelado, es parte de mi personalidad

Que se vengan todos los que pretendan juzgarme,
voy a bailar hasta cansarme
es que siempre estarán las opiniones repartidas
y uno sólo critica lo que admira
y ahí voy indiferente entre la gente que se no siente
y que pretende abandonar en la mitad
porque somos parte de una hermosa cadena
un eslabón, una canción que nos conecta en nombre de la tierra

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor, que nos comunica el viento
y aquí estoy, tranquilo y sin rencor
cantándole al amor del universo en estos tiempos..

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor

Ayayayayayay…

¿Por qué debería seguir viviendo?

Han sido ya un par de días en los que he estado media cabizbaja, días en los que he estado más sensible que de costumbre, días en los que lloro sin razón o por algo muy pequeño, días en que mis noches se convierten en el momento perfecto para pensar, pensar mucho, llorar. ¿Será nostalgia? me pregunto yo, ¿Será pena por algo que aún no descubro por qué?, luego olvido esas preguntas y le echo toda la culpa al estrés y la presión de fin de año: “Debo tener muchas cosas en la cabeza” es la respuesta más sencilla para tanta cosa que se me acumula en el corazón. Prendo la tele y veo noticias negativas, una tras otra, otras tras una, y así por una hora completa, veo la amargura y las pocas ganas de vivir de algunas personas, veo las peleas a la orden del día, que por plata, que por que dijiste que dijo, que porque me cae mal, que porque soy orgullosa(o); gente que no vive, ni deja vivir ¿Por qué estamos tan amargados? ¿Por qué nos cuesta tanto estar felices? en mi caso puedo decir que tengo un cerro de cosas que me presionan y me es difícil ver alegrías durante el día estando tan ocupada, pero intento pensar positivo la mayor cantidad de veces al día que puedo, pero difícil, es muy difícil. Te extraño, te extraño mucho y eso siempre aumenta cualquier situación triste en mi vida, extraño aquellos días en los que uno tenía amigos de toda la vida y nada importaba, aquellos días en los que los problemas no eran nada y podía pasar veranos enteros en el lago, risas, amigos, familia. El problema de hoy es que eso aún sigue ahí, pero no lo vemos, porque tenemos nuestras cabezas y corazones tan enfocados en lo urgente, que no le damos paso a lo importante.

Hoy, en la precisión de la vida misma, una amiga me mostró algo hermoso que encontró, sobre una persona anónima, que hizo su lista de las cosas por las que debería seguir viviendo, y heme aquí, abriendo mi blog para hacer lo mismo. Hoy sobre todo hoy, donde el día estuvo nublado y el cuerpo y el alma también, porque hoy te extraño más que ayer y sólo quisiera un abrazo, porque hoy tengo ganas de acurrucarme, te taparme hasta la cabeza y dejar que todo pase por sobre mi, de pedirle al mundo que pare, para poder bajarme un rato, justo hoy llega a mí, aquella lista que ahora, me hace pensar que es quizás eso lo que necesito: escribir. Porque siempre escribo cuando estoy triste, porque las emociones más fuertes nacen desde la tristeza, desde la rabia, porque las palabras nacen como las flores en la primavera cada vez que se me aprieta el pecho, porque la escritura es para mi, mi arma más poderosa para eliminar las malas energías, porque la escritura es para mi, el vaso de vodka para el que ahoga sus penas. Yo escribo mis penas, las deja en forma bonita, o quizás no tanto, es lo que el papel puede aguantar, es lo que este mundo, tan pequeño e insignificante, mío personal, en donde todo es posible, en donde puedo escribir los versos más tristes esta noche (Neruda) y nunca nadie podrá decirme que está mal, en donde al poner el punto final y cerrar la página, la pena, la rabia y ese nudo en la garganta, quedan olvidados; quizás por un momento, quizás por dos momentos o quizás no vuelven más.

Quizás necesito hacer una lista de mis razones por las que debería seguir viviendo, fue lo que pensé y no por tener pensamientos suicidas, sino porque muchas veces estamos tan ocupados viviendo, trabajando, pasando los días, que olvidamos por qué lo estamos haciendo. Hoy me voy a detener, para escribir mis razones, me voy a detener de la rutina diaria para dejar las planificaciones del colegio y mi yo profesional, para dedicarme a esto, a lo que más me gusta y escribir las razones por las que yo creo, que debería seguir viviendo, hoy, mañana y siempre, en fin, hasta que Dios así lo quiera.

Aquí voy…

La risa, la risa que da cuando algo es gracioso, la risa que da en mute, cuando uno se ahoga, cuando ya no se puede más, cuando las lágrimas son de no poder más de reirte, cuando te caes al suelo y pegas patadas a la nada, esa risa, esa risa que tanto me encanta.

El amor, el amor de hermanos, el amor de querer tanto a tus hermanos como si fueras tu misma, ese amor que no se compara con nada, ese amor que no lo da un amigo, que no lo da un tío, el amor de hermano, de recordar cosas del pasado, de las bromas internas, de tirarte los platos por la cabeza, olvidarlo en media hora y volver a amarlo, ese amor de compartir experiencias, de haber crecido juntos, de quererse siempre. El amor de padres, incondicionales en la vida, el amor de padres que solo los padres entienden, ese amor por la persona que te dio la vida y que tantas veces tratamos mal, ese amor por mi papá por ser simplemente él, el amor de mi mamá porque es graciosa, porque me demuestra su amor con cada gesto y porque siempre, siempre está ahí para mi. El amor de amigos, de aquellos buenos amigos, que están siempre, aunque no sea físicamente, ese amor de amigo porque uno lo escogió, ese amor de compartir experiencias porque tú lo quisiste, ese amor y lealtad, ese amor de incondicional, ese amor que se da poco, pero que existe. El amor en general, el amor a los abuelos, el amor a los primos (ufff mis primos!! creo que sólo ellos saben cuanto los quiero), el amor a tus mascotas, el amor a la familia, el amor.

Punto aparte es el amor por ti, tu eres de otra galaxia y podrías fácilmente ser mi lista entera de razones para seguir viviendo, vida mía.

Las estaciones del año, sentir el calor de la primavera, ese calor tímido que se acerca de a poco para recordarnos que los días de invierno se están por ir y nos dan una pincelada de rayitos de sol, que nos dejan como lagartijas buscándolos, ese sol tan agradable que nos da paso a las flores, su olor, al amor, a la ropa ligera, los paseos a media tarde, los pies descalzos y el mar. El verano,que por si sólo trae alegría, los días en los uno podría estar con el agua hasta el cuello hasta que los dedos se pongan como viejitos, los paseos a la playa con amigos, con familia, contigo, el pastel de choclo, la humita y los porotos granados….oooh lo porotos granados, son otra cosa!!!. El otoño y su color, el sonido de las hojas cuando uno las pisa, el degradé de los árboles, los chalecos más abrigados sin la necesidad del abrigo aún, el café con una caminata por la arboleda, las fotos de otoño, el viento y las hojas que caen, recordando que se aproximan los días fríos, porque no todo ocurre de golpe, nos dan matices para prepararnos al cambio que sigue en el año, como todo en la vida, sigue su ciclo. El invierno y los días de lluvia, un domingo en la mañana al despertar con una lluvia torrencial, las sopaipillas de mi mamá, la cocina a leña, el pijama todo el día, las películas interminables, pasar el día contigo, acostados con una frazada, tomando té, haciéndonos cariño, la familia, mis papás, y mirar la lluvia por la ventana. El calientacamas, ver televisión o leer un libro que no te deje dormir.

El amanecer cuando vas de camping, el atardecer cuando estás en la playa, los abrazos, las sonrisas anchas y las miradas con amor, tomarse de la mano, decir “te quiero”, conmoverse con los ancianos, cuando mi perro mueve su cola, escuchar un buen tema y cantarlo a todo pulmón, escuchar música en piano y escribir; el asado del domingo, la víspera de navidad, abrir los regalos y dejar los papeles tirados por toda la casa, la víspera de año nuevo y la cena que hace mi mamá, los abrazos cargados de buenos deseos, mirar al cielo, pedir más deseos, pensar en alguien especial y tener la convicción que será un buen año. Mirar las estrellas en las noches de verano, fumar un cigarro y cantar una canción. Escuchar las guitarras y los cantos a coro, las reuniones familiares, los gritos del desorden porque nadie encuentra un tenedor, la música fuerte, el baile, bailar, bailar, bailar.

Comenzar a despertar en la mañana y sentir que me abrazas y me das un beso en la frente. Ese abrazo más fuerte en la mañana un fin de semana, porque sabemos que tenemos todo el día para los dos. El café en el patio, el canto de los pájaros, la visita de los amigos y las buenas historias. Cuando me doy cuenta que llevas mirándome un buen rato, cuando te miro de reojo, cuando encontramos las miradas.

Cambiar las sábanas, las tostadas de mi papá, los cumpleaños, me gustan mucho los cumpleaños. Los planes para el futuro, los recuerdos de tiempos que fueron buenos, un té en la casa de mi amiga, muchos té después de almuerzo con mi mamá, el pie de limón, sentir el frío en tus pies cuando caminas por la casa sin zapatos, sentir el pasto en tus pies cuando estás en verano. El momento justo antes de caer al agua en una piscina. Las primeras veces de todo (como una vez leí por ahí ¿Cuando fue la última vez que hiciste algo por primera vez?) las cartas escritas a mano, los conciertos de tus bandas favoritas, andar en avión y ver las nubes desde arriba, viajar, ver series desde tu computador en un día nublado. Los colibrí, los picaflor, los colores del atardecer. Ir al mercado cuando estás en la playa, muy temprano en la mañana y sentir ese olor. Salir a caminar.

El momento en que te vi por primera vez, cuando tu mirada se cruzó con la mía por primera vez, cuando hablamos por primera vez.

Cuando una disculpa es aceptada, cuando una disculpa es ofrecida. La alegría, El sonido del mar, enterrar los pies en la arena, una llamada inesperada. Las sorpresas. Mirar fotografías y recordar. Hacer deporte, la sensación de trotar al ritmo de la música y sentir una motivación interna a correr más rápido.

Tener sexo con amor, dormir con la persona que amas.

No tener sexo y sólo dormir, abrazados, la noche entera.

La inocencia de los niños, la ternura de los abuelos, el cariño de desconocidos.

Los besos de esquimal, los besos de mariposa.

Respirar aire fresco, los sueños, los momentos, las patadas de un bebé en el vientre su madre, las mariposas en el estómago, los desayunos en la cama. La bondad de las personas, la mente tranquila, aprender algo nuevo, el olor al pasto recién cortado, quererse a uno mismo, los abrazos apretados de mi papá, sentir olores que te recuerdan momentos, cantar fuerte muy fuerte, el olor de un libro nuevo, quedarme dormida abrazada a ti, el olor a eucaliptus.

Preocuparse menos, vivir más. 

En fin, vivir, reír, amar. 

La vida

vida

Aquí me gustaría estar hoy, sólo por un ratito, un ratito chiquitito, sólo por hoy y sólo yo

Wear sunscreen (usa protector solar)

Vi este video hace un par de años, creo que es la guía necesaria para ser feliz en la vida. Son sólo 7 minutos. Véanlo. La traducción de esto está en el video, está con subtítulos. Enjoy!!!!!

Wear sunscreen.

If I could offer you only one tip for the future, sunscreen would be it. The long-term benefits of sunscreen have been proved by scientists, whereas the rest of my advice has no basis more reliable than my own meandering experience. I will dispense this advice now.

Enjoy the power and beauty of your youth. Oh, never mind. You will not understand the power and beauty of your youth until they’ve faded. But trust me, in 20 years, you’ll look back at photos of yourself and recall in a way you can’t grasp now how much possibility lay before you and how fabulous you really looked. You are not as fat as you imagine.

Don’t worry about the future. Or worry, but know that worrying is as effective as trying to solve an algebra equation by chewing bubble gum. The real troubles in your life are apt to be things that never crossed your worried mind, the kind that blindside you at 4 p.m. on some idle Tuesday.

Do one thing every day that scares you.

Sing.

Don’t be reckless with other people’s hearts. Don’t put up with people who are reckless with yours.

Floss.

Don’t waste your time on jealousy. Sometimes you’re ahead, sometimes you’re behind. The race is long and, in the end, it’s only with yourself.

Remember compliments you receive. Forget the insults. If you succeed in doing this, tell me how.

Keep your old love letters. Throw away your old bank statements.

Stretch.

Don’t feel guilty if you don’t know what you want to do with your life. The most interesting people I know didn’t know at 22 what they wanted to do with their lives. Some of the most interesting 40-year-olds I know still don’t.

Get plenty of calcium. Be kind to your knees. You’ll miss them when they’re gone.

Maybe you’ll marry, maybe you won’t. Maybe you’ll have children, maybe you won’t. Maybe you’ll divorce at 40, maybe you’ll dance the funky chicken on your 75th wedding anniversary. Whatever you do, don’t congratulate yourself too much, or berate yourself either. Your choices are half chance. So are everybody else’s.

Enjoy your body. Use it every way you can. Don’t be afraid of it or of what other people think of it. It’s the greatest instrument you’ll ever own.

Dance, even if you have nowhere to do it but your living room.

Read the directions, even if you don’t follow them.

Do not read beauty magazines. They will only make you feel ugly.

Get to know your parents. You never know when they’ll be gone for good. Be nice to your siblings. They’re your best link to your past and the people most likely to stick with you in the future.

Understand that friends come and go, but with a precious few you should hold on. Work hard to bridge the gaps in geography and lifestyle, because the older you get, the more you need the people who knew you when you were young.

Live in New York City once, but leave before it makes you hard. Live in Northern California once, but leave before it makes you soft. Travel.

Accept certain inalienable truths: Prices will rise. Politicians will philander. You, too, will get old. And when you do, you’ll fantasize that when you were young, prices were reasonable, politicians were noble and children respected their elders.

Respect your elders.

Don’t expect anyone else to support you. Maybe you have a trust fund. Maybe you’ll have a wealthy spouse. But you never know when either one might run out.

Don’t mess too much with your hair or by the time you’re 40 it will look 85.

Be careful whose advice you buy, but be patient with those who supply it. Advice is a form of nostalgia. Dispensing it is a way of fishing the past from the disposal, wiping it off, painting over the ugly parts and recycling it for more than it’s worth.

But trust me on the sunscreen.

Carta de mi yo a los 24 años a mi yo a los 14

Nota: Esta carta esta llena de errores ortograficos porque estoy en un computador Americano y me es imposible ponerle tilde a las palabras, mis disculpas por adelantado)

Querida Poulette a los 14 años:

      Te escribo para contarte algunas cosas que creo te debes estar preguntando en el comienzo de tu adolescencia. 

       Ya tengo 24 años, a un par de meses de cumplir 25 y tengo noticias para ti…estas a punto de casarte!!!, si si, conociste al amor de tu vida, pero traquila, aun te quedan alrededor de 10 idiotas por conocer, a lo menos 8 años mas de busqueda implacable y muchas, pero muchas desiluciones. Vas a llorar mucho, mucho,mucho, vas a pensar que nunca nadie te va a querer y muchos se van a reir de ti en tu cara, van a hablar mal de ti, muchos amigos te van a traicionar, pero sabras sobrevivir a eso (ahora que tenemos 24, todas esas cosas que te estan (y te haran) llorar, nos estan haciendo reir!!, de hecho las contamos como anecdotas a nuestros amigos, todos han sido como eres tu ahora, a todos nos ha pasado). 

    Nuestro novio se llama Nicolas, lo conociste en California, Estados Unidos (muerete!!, cuando tengas 22 años te iras a Estados Unidos por un programa de intercambio, cuando lleves 1 mes y medio alla, vas a conocer a tu futuro esposo (mi esposo actual) en un bar,en un pueblito pequeño, pero bien agradable, con toda tu perso tienes que hablarle!!!, para ese entonces ya beberas cerveza y estaras con todos los vicios que tu hermano Marco te enseño a los 20 mas o menos (la primera vez que vas a tomar sera en un camping, con tu hermano, a esa edad, 20 años mas o menos. Si si,lo siento, te pasas toda la enseñanza media sin salir de fiestas, ni beber, seras media pava hasta que estes en segundo año de universidad)…Por cierto, te preguntas que vas a estudiar?…Somos profes de ingles!!! si, lo siento la decepcion, jamas seremos ricas, pero lo bueno es que nos gusta, y cuando estes de intercambio en Estados Unidos, vas a trabajar con un kinder (puajjjj, estas pensando, ya veras a los 22, te va a encantar!!!). 

    Como punto aparte te informo que ya no creces mas, ni tampoco te crecen las…tu ya sabes, vas a seguir teniendo la misma contextura,pero digamos que ahora ya somos mas mujer. Tu primer pololo va a ser a los 18 y para que te quedes tranquila, es con el mismo que te gusta ahora pero que no te pesca!!!, siiiiiiiiiiiii, puedes saltar de felicidad, aunque aun te queda por esperar, ahora esta de pololo con una niña bien linda que tu odias con tu alma… una noticia? ahora somos amigas!!! ya veras que te va a caer super bien. Por lo pronto te queda esperar, el te va a seguir dando ilusiones por 4 años mas, van a pololear 2 meses y luego tendras la mayor desilusion de tu vida (o al menos eso crees tu…bueno, si lo es, no se, aun no recibo carta de mi yo a los 40) te daras cuenta que no valio la pena sufrir tanto por ese chiquillo, despues seran amigos, nada terrible, el amor que tienes por tu esposo hace que te olvides de todo. 

    Vas a conocer buenos amigos en la universidad, vas a aprender a cocinar y tendras que aprender a vivir con mas personas. 

  No te hagas visos rubios al comienzo de tus 24…mala MALA idea.

  Para tus 24 habras viajado a varios lugares y ya fuiste 2 veces de fiesta a Las Vegas (no es TAN espectacular como en las peliculas, pero lo pasaras excelente!!!!). Tu abuela Alicia ya no esta, tu abuelo Toño tampoco, tu prima Paty tendra un bebe y tu la vas a amar, tu primo Esteban se casa a los 24 y se va a vivir a Alemania y de hecho ustedes dos se llevan bien!!! Tu hermano Marco es Psicologo, trabaja en Santiago y vive en un departamento top (no me vas a creer, porque ahora lo ves solo andando en sk8 y saliendo con sus amigos, para que veas que las cosas cambian!) Jose Luis tiene dos hijos y se van a vivir al pueblo. 

    Tu vida a los 24 es muy distinta a la que estas viviendo ahora, estas casada y a punto de casarte por la iglesia, amas inmensamente a Nicolas (ya te dije que ese es su nombre?) te vienes a vivir a California y aun eres flaca, tienes una muy buena amiga de España y te la pasas arriba de aviones, aun no tienes hijos, pero estas planeando en tener dos en dos años mas. Eres Feliz Pola y todo lo que estas haciendo ahora que tienes 14 te ayudara en lo que eres hoy. 

   Hoy valoras mas la familia, hoy estas mas grande, hoy estas mas madura y tienes las cosas claras en la vida, has crecido, pero aun te falta por crecer. Nicolas es un hombre muy bueno, todo lo contrario a los que te gustan ahora, el te demuestra que te quiere a diario, te lleva flores a casa, te llama todos los dias y te hace reir, no es un niño, es mayor que yo (y por varios años), te pidio matrimonio en Chile, cuando va a visitarte en el año nuevo del 2013, te da un anillo con un diamante y se pone de rodillas, igual que en las peliculas. En ese momento te daras cuenta que valio la pena la espera, los porrazos, y todas las cosas que te pasaron, simplemente para conocerlo a el. 

  Aun eres una niña Pola a los 14, crees que eres mayor, pero sigues siendo una niña, eres muy inocente, pero creeme que creceras. Si realmente pudieras recibir esta carta para que supieras que todo va a estar bien,que todas esas lagrimitas de amor de adolescente pasaran, que vas a tener una vida muy linda y que tendras mas de algun porrazo. Si pudiera viajar en el tiempo para entregarte esto, para darte un abrazo, para decirte que te queda tanto por vivir…tanto…

    Mi yo de 24 desearia que mi yo de 40 me enviara una carta contandome como va a mi vida, o si es que vivo (olvide contarte, en unos de tus viajes a Estados Unidos, saldras de paseo con tu suegra y tendran un accidente, pensaras que vas a morir, pero alguien alla arriba nos quiere mucho, sera solo el susto, de hecho esto te hara mas cercana a tu suegra, tu amas la vida, no puedes morir tan joven). Pero la vida es asi, nadie puede predecir lo que va a pasar, nadie puede advertirnos de penas, sufrimientos, alegrias o tristezas que tendremos en nuestras vidas, porque la vida es eso, vivirla, es difrutar cada minuto,cada momento, como si fuera el ultimo. Pequeña Pola, tu sabaras aprovechar la vida, tendras buenos amigos y por favor nunca pruebes ese cigarro a los 22, te va a tomar un tiempo dejarlo, pero estamos trabajando en eso. 

   Te envio esta carta ahora, es Julio, imagino que estas en tus vacaciones invierno de 1ero medio (por cierto, esas niñas que te hablanen clases en tu nuevo colegio, seran muy buenas amigas tuyas, una de ellas tendra un bebe a los 23 mas o menos, pero no te dire cual, aun hablamos con ellas, pero ya no somos tan amigas, asi como la vida, las personas van cambiando). Estoy en Estados Unidos, es Julio del 2014 y mañana me voy a Hawaii de vacaciones por una semana con nuestro Nicolas, vamos a la casa de su padre, el vive alla.

   Desearia inmensamente que pudieras recibir esta carta, pero yo aun no recibo la mia a los 40 y nunca la recibire. Disfruta el invierno en Colbun, mama siempre nos hara sopaipillas los dias de lluvia. 

    Te quiero pequeña Pola

Con amor, 

Yo misma a los 24…

Historia de amor de una profesora (y no es amor de pareja)

 

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Existen distintos tipos de estudiantes de pedagogía; uno de ellos es el que entró a estudiar PEGAjodía porque no les alcanzaron los puntos para nada más (diríamos que estos son los más pobres de todos, porque aparte de no ganar muchos, son pobre e infelices haciendo lo que no les gusta por no saber para donde iba la micro al momento de postular); hay otros que estudian esta para ser profes porque tienen una motivación interior, esa voz que te llama y te dice que entregues tu vida a educar (esa no soy yo); y estamos los que estudiamos pedagogía porque nos gusta el contenido de lo que enseñaremos, pero no la enseñanza en particular. En mi caso, estoy a punto de salir de Pedagogía en Inglés porque sencillamente toda mi vida me ha gustado el Inglés y sabía que como traductora no tenía mucho que hacer; pero la vida cambia. 

      Estuve yendo a prácticas durante mis años de universidad, prácticas en la que me tocaban niños de enseñanza media si ni una gana de aprender, cabros de colegios marginales que faltaban el respeto, alumnos pequeños que no le ponían mucho empeño y así un sin fin de alumnos que me desmotivaban más y más para seguir en esta carrera. La vida me regaló una oportunidad de trabajar un año enseñando a un kinder. “Kinder, pensé yo, que desgracia, cabros chicos (de los cuales no era la mayor fan) que no te ponen atención, niñitos que van a puro jugar al colegio, qué pesadilla” y sin ni una motivación partí a enseñar. Qué sorpresa me tenía la vida, qué sorpresa más linda. Al principio fui con todo el prejuicio de “esto no va a resultar” y ya me veía trabajando en un Starbucks vendiendo café al terminar la universidad, “tengo que terminar, después veré que hago” es lo que siempre me decía a mi misma. Comencé mis clases con los pequeños con una distancia, no con muchas ganas y medio desmotivada, todo fue lento, fue un proceso que me costó, poco a poco la vida me fue mostrando lo que yo no sabía que quería. Niños de 5 años, llegando al colegio de la mano de sus papás, sin saber nada de nada; niños están recién comenzando a vivir, son unas esponjas que absorben todo lo que tú les digas. Con el paso del tiempo me di cuenta que yo no solamente era profesora, sino también la “Mamá” de ellos durante el día, comencé a hacer relaciones mucho más cercanas con cada uno de ellos y yo ya no era la profe, sino que era la “Tía” la “amiga” y muchas veces fui llamada mamá. ¿Por qué?, porque la pega de un profesor no es solamente entregar los conocimientos que uno aprendió por 5 años, la pega del profe va mucho más allá. La mayoría de los alumnos pasan HORAS y casi la mayor parte del día contigo, te ven a diario y las relaciones personales son inevitables. De a poco comencé a llamar a los niños de kinder “mis niñitos” de a poco le fui tomando el gusto a llegar día a día a esa sala de clases y enseñarles algo que nunca olvidarán (porque a nadie se le olvida la tía de kinder), de a poco me fui dando cuenta que quizás la vida me puso en pedagogía no solo por mera coincidencia, quizás el destino (o llámenlo como quieran) me tenía un final que me iba a ser feliz por siempre. Dentro de mis planes nunca estuvo trabajar con niños, de hecho mi carrera es para enseñanza media, pero al estar trabajando con ellos, pude sentir la cercanía y amor que esos pequeños tienen para darte. Te cuentan todo lo que pasa en la casa, lloran porque no les pones atención, están llenos de ganas de aprender, miles de veces llegaron con algo para comer o alguna carta confesando el amor.

     Les voy a contar una historia, la historia que cambió mi vida y me hizo amar lo que hago y darme cuenta que esto es lo que Dios tenía para mi.

    Cuando comencé a trabajar con este kinder, hubo un niño que llamó particularmente mi atención (Pongámosle Pablo, para no dar nombres), un pequeño con ojitos de pena que desde el día uno captó mi atención. Pablo era un niño rebelde, sin muchas ganas de aprender, bastante desordenado y más bien gruñón. Siempre había que llamarle la atención u obligarlo a trabajar. En la sala yo no estaba sola, trabajaba con otra profesora con una carrera muy larga, acostumbrada a trabajar con niños, ella me enseñó muchas cosas. Cada vez que Pablo se portaba mal, ella lo enviaba conmigo para que trabajara individualmente con él. Comencé a relacionarme cada vez más con este niño, a tomarle poco a poco más cariño, sin saber absolutamente nada de su historia de vida, de a poco Pablo fue teniendo mejores resultados, comenzó a contarme más cosas, a abrazarme más, a sonreir como un niño de 5 años debe hacerlo. Un día, tuvo un comportamiento horrorso en clases y la profesora (no yo) comenzó a regañarlo como corresponde (la verdad es que era merecido), mi reacción fue la más extraña que pude haberme pasado; al escuchar esto, me dieron ganas de llorar y protegerlo ¿Por qué? me preguntaba yo, por qué quiero a este niño por sobre todos los demás?, le pedí a la profesora que dejara de retarlo y que me dejara llevarlo a la guardería, lugar al que iba todos los días después de clases, siempre pensé que sus papás debían trabajar mucho; al llegar a la guardería con él en brazos, la niña que los cuidaba me dice: “Cómo te llamas?” “Poulette, pero todos en el colegio me conocen por Pola” respondo, a lo que ella me dice: “Tú eres la que Pablo le dice mamá!, un gusto conocerte” en ese momento se me heló todo el cuerpo, ¿Tan grande era mi relación con él para que me llamara así?, no le dije nada, le di un abrazo a Pablo y lo dejé ahí, me fui pensando, pensando y pensando ¿Cuál será la historia de este niño?; al otro día, fui al colegio como de costumbre, entré a la sala y lo vi, pequeño, con esos ojitos de pena, me miró, corrió a abrazarme y fue entonces cuando dije: “Yo quiero saber más de él”, Pablo siempre llegaba al colegio con una señora de edad, muy de edad, siempre supe que era su abuela, todos la conocían, pero nadie me decía nada. Al terminar la clase un día cualquiera poco tiempo después de este hecho, me encontré con la abuela en la calle, sin pensarlo corrí hacia ella y le dije: “Disculpe, es usted la abuela de Pablo?” -“sí” me responde ella: “Usted no me conoce, yo soy la profesora de Kinder de Pablo y quería preguntarle si un día de estos lo puedo sacar a pasear en la tarde, simplemente para estar más tiempo con él”, la respuesta se su abuela fue mirarme fijamente y decir: “Tú eres Pola?” -“Sì” le respondí yo, ella con los ojos llenos de lágrimas me dice: “Pablo siempre me habla de ti, me dice que eres su mamá y que lo quieres mucho, todos los días me dice que su mamá está en el colegio; la madre de Pablo, mi hija, falleció hace 3 años, cuando Pablo era muy pequeño, su padre está en la cárcel y todo lo que tiene es a mi”. Mis ojos se llenaron de lágrimas, he ahí la razón por la que ese niño se comportaba de esa forma, he ahí la razón por la que Pablo nunca llegaba con las tareas hechas, he ahí la razón por su carita de pena, por su soledad, por todos los comportamientos que un niño puede tener. La abracé y le pedí que me dejara quererlo, así fue hasta que dejé el colegio, cuando se terminó el año y tuve que despedirme de él. 

   Con Pablo teníamos una relación muy bonita, yo lo ayudaba a estudiar después de clases, me contaba sus cosas y yo amaba abrazarlo, era un niño, un pequeño que sólo buscaba amor. Al momento de terminar mi año en ese colegio, Pablo me preguntó si algún día iba a volver a verlo o a buscarlo para venir a vivir conmigo a Chile, siempre le dije que volvería sin saber que algún día lo haría. 

     Esta pequeña historia, es una de las tantas que tanto yo, como muchos profesores de este país, les ha tocado vivir, este fue mi motor para darme cuenta que mi lugar en el mundo no está en ningún otro lugar, más que en lo que estoy ahora, tocando vidas desde el comienzo, enseñando lo que sé y no siendo sólo una profesora, sino más bien involucrarme con ellos, porque la pega del profesor es jodida, la pega del profesor es difícil. Es muy fácil entrar a estudiar esto, pero hay que pensar en la responsabilidad que implica enseñar a aquellos que serán el futuro de Chile. 

    Es difícil trabajar en esta sociedad en donde los colegios con más dinero le dan el derecho a los alumnos, en el cuál los profesores no pueden enseñar valores, porque el papá del niño llegará a pararte los carros; es difícil enseñar en un colegio donde los más vulnerables no tienen la motivación para salir adelante; pero es mucho más difícil ser un profesor en este país, en donde nos descalifican como “simples profesores” en donde los sueldos son un chiste, en donde hay que hacer manifestaciones y paros frente a cualquier modificación que se haga en el gobierno, es difícil enseñar en un país donde el dinero domina, donde un alumno trata de TÚ a todos, donde no existe el respeto, donde los colegios prefieren perder a un buen profesor en vez de un par de alumnos pagando millonadas ridículas en colegios pitucos. Es difícil que un profesor se motive a trabajar en un colegio público donde no valorarán nada y te pagarán una miseria, es difícil saber que te esforzaste cinco años para llegar a una realidad de la que muchos ni se imaginan. 

   Los profesores somos los que pasamos la mayor parte del día con tus hijos, los profesores enseñamos todo lo que repiten en la casa, los profesores nos involucramos tanto con los niños que pasan a ser parte de nuestra familia, donde te pueden contar cosas que a un padre no les dirían, los profesores somos psicólogos, nanas, niñeras, mamás, amigos, consejeros, los que ponen las reglas y los que enseñan, entre otros. 

 ¿Hasta cuándo habrá que esperar para darnos el valor que merecemos? ¿Cuántos Pablos y Polas andan por ahí?.

Esto lo leí por ahi: “En Japón, el único profesional que no precisa reverencia al emperador, es el profesor, pues según los japoneses, en una tierra donde no hay profesores, no puede haber emperadores. 

 

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Qué bonita vecindad

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Quiero poner esta foto a raiz de todas las noticias que veo día a día en la TV. Porque las generaciones de hoy no tienen nada que ver a como eran antiguamente y porque la televisión de estos tiempos no le llega ni a los talones a los programas con los que yo me crié. Porque los niños de hoy no tienen qué ver y todo lo que ven lo imitan, por eso mismo crecen en la violencia de los programas de peleas, se envenenan el cerebro con televisión basura donde el poto de una modelo puede estar por 4 horas en un programa farandulero sólo para obtener puntos.
El lunes murió un niño en Linares que yo no conocía pero muchos de ustedes sí, murió por la violencia de un par de animales, personas que no merecen ser llamados personas, sólo por la violencia sin sentido. ¿Qué se pretende para las generaciones que vienen?, ¿Qué es lo que está viendo el futuro de Chile?, hoy yo le quiero hacer mi propio homenaje al Chavo del 8, aquél personaje con el que fui criada, que no me lo perdía por nada todas las tardes seguido por chespirito y el chapulín colorado, donde el humor era sano, diferente, donde los niños eran tranquilos y jugaban con tierra, yo tuve casa en el árbol, un carrito que me paseaba mi hermano, hacía casas con frazadas y jugaba en la tierra con mis amigos. Hoy quiero decir que la niñez está de luto, porque los niños pasan más tiempo frente a un computador jugando a las luchas o frente a la TV viendo peleas (igual que la farándula para la dueña de casa) que ya se perdió lo bonito que era jugar en la calle y embarrarse en el barro, hoy no existe eso. Hoy la señora se pone más copuchenta viendo tele, hoy la señora que no tiene nada que hacer no sale al parque a jugar con su hijo, sino que se queda viendo las pechugas de la Adriana Barrientos mientras hace la comida, y su hijo se sienta frente a la tele a jugar play. Para eso señores, no es necesario el dinero, no por falta de recursos se justifica algo así eso, aquí y en la quebrada del ají es FLOJERA.
Yo quiero tener hijos, uno, dos, los que Dios me mande cuando corresponde, pero quiero ser una mamá bacán, de esas que se dedican al 100% a su hijo, quiero criarlo yo, quiero enseñarle a hablar, no a aular; quiero mostrarle monitos de mis tiempos, como el mundo de Bobby y el chavo del 8, quiero leer cuentos con él/ella y que juegue con tierra en la calle.
Hoy yo me pongo de pie y aplaudo a Don Ramón que en todos los años que mis ojitos vieron la vecindad del Chavo, Doña Florinda le sacaba la cresta y Don Ramón JAMÁS le dio un golpe, eso lo vio toda mi generación y crecimos sabiendo que una mujer te puede dar mil cachetadas, pero un hombre JAMÁS debe devolverla, un hombre bien hombre!.
Hoy me pongo de pie y aplaudo al profesor Jirafales, que de todos los años que fue a ver a Doña Florina SIEMPRE llegaba con un ramo de flores, demostrando una y mil veces lo bien que se debe tratar a una mujer y que hay que enamorarla día a día.
Hoy me pongo de pie y aplaudo a Don Barriga, que con una deuda de años en la renta por parte de Don Ramón, siempre se las perdonaba y nunca lo dejó sin casa.
Hoy me pongo de pie y aplaudo a la vecindad completa, que teniendo a un vagabundo como el chavo, lo querían como parte de la familia y lo cuidaban, le daban comida, lo invitaban a sus casas.
Hoy me pongo de pie y aplaudo al Quico, que a pesar de su envidia diaria, siempre terminaba compartiendo sus juguetes con el chavo y eran los mejores amigos sin importar su clase social.
Hoy me pongo de pie y aplaudo a la Chilindrina, el Quico y el Chavo juntos, que día a día inventaban un juego para pasar el día e inventar historias, porque jugaban con tierra, porque demostraban la inocencia en sus palabras, porque eran los mejores amigos, porque siempre estuvieron unidos.
Hoy me pongo de pie y aplaudo al chavo del 8, por haber sido parte de mi infancia, por enseñarme el valor de la amistad, por entretener mis tardes de una manera sana, por enseñarme cosas indirectamente, por ser una televisión sencilla, sana y por sobre todo envidiable en los días de hoy.
La televisión puede mostrar lo que quieran, pero está en nosotros decidir qué es lo que vemos. Saquen a los niños del play, saquen a los niños de los computadores, saquen a los niños de la cárcel tecnológica que hoy no los dejan ser niños. Ellos sólo harán lo que nosotros les enseñemos, no pueden querer algo que no conocen, no los priven de la naturaleza y la alegria de andar en bicicleta en la calle.
Pongan un capítulo del chavo en youtube, muestrenle que eso era la entretención de nosotros y enseñele las cosas que corresponden.
Gracias chavo!!!!!!!!

 

http://www.youtube.com/watch?v=jXbpaE2tzH4 (LINK DE LA CANCIÓN)

PD: Nótese que agradable la relación de la vecindad, y además le llamaban “la vecindad del chavo” osea, de un niño sin hogar. Ven qué bonita la relación? hay tanto que aprender del pasado!!!