Feliz 2015

“Me gusta estar reposado si tengo mucho que hacer volver a casa temprano cuando la tarde empieza a caer. Y que la lluvia me moje y secarme con el sol llevar mi mente muy lejos donde nadie estuvo”.

Una canción que me gusta mucho para terminar el 2014, sin duda un año intenso, un año con miles de emociones.
Hoy no quiero escribir una historia larga y aburrida, sólo quiero dar las gracias a todos aquellos que hicieron que mi 2014 fuera un año muy feliz, a los que me hicieron reír miles de veces, aquellos que estuvieron conmigo siempre y los que muchas veces me tiraron para abajo, de esos fue de los más aprendí.

Que sea un 2015 lleno de risas descontroladas y alegrías, que las cosas malas que nos pasen siempre nos hagan crecer y que todos dejemos de lado el orgullo, que mierda más inservible.

No voy a prometer que voy a dejar de fumar, dejar de beber ni comenzar a ser una señorita de iglesia, esas mierdas son mentira, tampoco voy a decir que dejaré de decir palabrotas o que de ahora en adelante no como más chatarra. Este 2015 voy a prometer…. voy a prometer… nada, hay que ver como viene, let it flow!. Voh dale y disfruta 🙂

O quizás si, como lo canta uno de mis favoritos Adrián Berra, y dice más o menos así:

“Voy a procurar no tomar las cosas tan enserio
a promover volver a ser y no tratar de aparentar
poder brindar si se ríen de mi
y dejar de dibujar lo que no soy y nunca fui”.

FELIZ 2015 CONCHAMISPIPAS!!!! Los quiero!

“Me gusta el campo a la noche, para salir a fumar, que la luz buena se acerque y el gran secreto me empiece a contar”

Escuchen la canción, es tan buena!!

Anuncios

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 950 veces en 2014. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 16 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Una cita conmigo misma

Cómo explicarlo, por dónde partir… cómo sacar las palabras, cómo ordenar esta madeja de lana, cómo volver a poner todo en los cajones que corresponden, cómo desenredar los audífonos, cómo poner las luces navideñas, ¿cómo?

Ese momento en que te das cuenta que la vida es mucho más de lo que imaginaste, ese momento que te das cuenta que lo incierto está presente, más latente y más claro que lo cierto, cuando pensaste que todo estaba donde debía estar y ese era tu destino..BAAAM!

Mi madre siempre me ha dicho que el destino se lo forja uno, que uno puede hacer de su vida lo que uno quiera, que con el tiempo se aprende a amar, que las oportunidades son sólo una vez en la vida…así es, el destino es decisión de uno, nadie nace con una estrella, ni tiene suerte; esas son mierdas que la gente conformista inventa para justificar sus malas decisiones; todo, absolutamente todo en esta vida es causa y efecto.

Yo estaba en un cuento de Disney, era la princesa en el carruaje de cristal, era la reina del baile, era la que todos miraban y querían el vestido, era la que bailaba con el más lindo del pueblo y se llevaba la corona a la casa con el castillo y las hadas bailando a su alrededor, era un cuento inventado por mi, por mi cerebro, nadie más que yo, era todo, TODO lo que siempre quise, mi vida de “aldeadecolores” ese blog que tuve cuando tenía 15 años, era todo lo que siempre pensé era perfecto, era lo que mi mente quería ¡y por qué mierda siempre he tenido todo lo que quiero! “Ten cuidado con lo que desees, porque se te puede cumplir”, fue lo que me dijeron hace poco, quizás era lo que fui enseñada a querer, cuando me cantaban “princesa de luna” cuando era chica, era lo que la sociedad impone como perfecto, era lo que las películas, los libros, los cuentos de hadas nos dicen desde pequeñas, es el ideal de vida. Yo lo tuve, lo tuve todo, de principio a fin y entonces ahí, cuando tienes el mundo a tus pies y ya nada puede salir mal… es tu mente la que te traiciona, o te hace entrar en razón y te dice:
-Ahora tienes todo lo que siempre has soñado, nada puede ser más perfecto, pero… ¿no lo quieres cambiar por lo que yo, la vida, tengo en la puerta B?
-¿Qué hay en la puerta B?, pregunto yo, mientras todo mi alrededor se pone en “mute” pero sigue en movimiento, como en un carnaval, con colores, todos preparando lo que sería el fiesta del año y quedo yo parada en medio, escuchando sólo mi consciencia.
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Qué debo hacer? ahora más que antes quiero saber que hay en la puerta B, ¿Qué puede ser más perfecto que todo lo que he soñado en la vida? mientras el mundo seguía en mute, pero en movimiento
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Pero qué tengo que hacer? ¿Cómo sé yo que lo que me ofreces en la puerta B es mejor que lo que estoy viviendo ahora?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me equivoco?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si no me gusta?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-¿Y si me arrepiento?
-Sólo hay una forma de averiguarlo, me responde mi mente
-y si…me quedé sin excusas…

De pronto todo se volvió más claro, de pronto el ruido regresó de a poco, sentí primero los gritos, la euforia, la emoción; sentí luego los colores, el ruido, la música, de pronto volví a sentirme parte del carnaval; había una sola diferencia…al final de la calle, una puerta roja, una única puerta roja que nadie se daba cuenta que estaba y en su centro, una gran y llamativa “B”, que nadie veía, que nadie notaba, porque estaban todos embelesados con el carnaval, porque todos sabían que ese carnaval era al que todos llamaba la atención y encontraban perfecto. De pronto yo, comienzo a hacerme camino entre la gente, sabía y tenía más que claro, que ya había decidido en ver qué había tras la puerta B, sabía que el carnaval ya no me pertenecía, sabía que nadie notaría si me iba de forma silenciosa ¡Había tanto ruido a mi alrededor! ¿Cómo iban a notar que me fui? una lágrima caía por mi mejilla, mientras me hacia paso entre la gente, todos saltaban, todos me empujaban, nadie me lo hacía fácil, nadie me escuchaba, yo pedía permiso, gritaba que me dejaran pasar, pero todos parecían ignorarme, me caí, me paré, mi cara llena de confeti, las luces más brillantes que nunca y la puerta B brillaba. Tomé la perilla de la puerta, no miré hacia atrás y la abrí…

-“Esta era la única forma de averiguarlo”, me dijo mi mente.

Cerré la puerta tras de mi, antes de cerrarla eché un último vistazo y de pronto, todo estaba en silencio, todo el mundo me miraba de pie, las luces se habían apagado, la gente se calló, todo se volvió más gris, yo sabía que habían alguien sufriendo entre la multitud, alguien a quien yo quería y aunque me doliera en el alma, cerré la puerta tras de mi y me encontré frente a un espejo…

-“Esto era la puerta B, un espejo?”

No se necesitaban respuestas, ahí estaba yo, frente a mi, dejando un carnaval tras de mi y encontrándome conmigo misma, me senté frente a mi, me observé, ver como caían mis lágrimas, verme, darme cuenta si fue la mejor decisión dejar todo por verme a mi misma frente a un espejo. LLoré, cajetillas de cigarro, soledad, vulnerabilidad y yo…supe entonces que a pesar de haber dejado un festival y aquella vida que todos disfrutaban, yo estaba feliz, a pesar de estar llorando, estaba frente a mi, por primera vez me veía los detalles, pude ver a través de mi piel, pude ver mis fortalezas, puede ver y escuchar mi corazón, porque sólo la soledad y la tristeza te muestran tu lado más duro y te enseñan. Lloré de dolor, lo que dejé, siempre supe que después que me fui, el carnaval se acabó para algunos y como dice Adrián Berra “me duele tu dolor”.

Se rompe el espejo y quedo yo, frente a la inmensidad, quedo yo frente al mundo…

-“Esta es la otra parte de la puerta B” me dice mi inconsciente
-“Esto?, pero si esto es el mundo! esta es mi familia, esta es mi gente, por qué están ellos allá y yo de este lado?”
-“Porque luego de haberte observado a ti misma, es cuando debes enfrentar al mundo, a todos”

Como con un soundtrack de película trágica, cuando el protagonista camina por las calles vacías de una ciudad luego de que hubo una masacre, donde todos murieron y las calles están destrozadas, como cuando la protagonista deambula por la calle principal, buscando restos de sobrevivientes, buscando una señal de vida, buscando una sonrisa, buscando una ayuda y se encuentra la nada, así, es así empecé de 0, de a poco, porque en el fondo, en el fondo ha sido la primera vez que me he dado cuenta que he tenido una cita conmigo misma, y nos queda tanto por conocernos…

Adrián Berra- A tu favor

A veces, simplemente no se necesitan palabras, sólo una canción. Grande Adrián Berra, eres genial. Gracias!

Voy a procurar no tomar las cosas tan en serio
a promover volver a ser y no tratar de aparentar
poder brindar si se ríen de mi
y dejar de dibujar lo que no soy y nunca fui.

Es cierto que si estoy nervioso río
que a veces me desvío con tanta facilidad
que le tengo miedo al agua, que he nacido en Nicaragua
y perdona Joaquín, pero me gusta tu mamá.
Que siempre odie el helado,
que de grande voy a ser pelado, es parte de mi personalidad

Que se vengan todos los que pretendan juzgarme,
voy a bailar hasta cansarme
es que siempre estarán las opiniones repartidas
y uno sólo critica lo que admira
y ahí voy indiferente entre la gente que se no siente
y que pretende abandonar en la mitad
porque somos parte de una hermosa cadena
un eslabón, una canción que nos conecta en nombre de la tierra

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor, que nos comunica el viento
y aquí estoy, tranquilo y sin rencor
cantándole al amor del universo en estos tiempos..

y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor
y no entendés que estoy a tu favor
que me duele tu dolor

Ayayayayayay…